Aprobado el proyecto de Ley Orgánica de Protección de Datos y de Garantía de Derechos Digitales (LOPD).

El pleno del Senado ha aprobado, por 221 votos a favor, 21 en contra y ninguna abstención, el Proyecto de Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, con la que se adapta el ordenamiento jurídico español al Reglamento general de protección de datos (RGPD) y se completan sus disposiciones. La ley se dirige, además, a garantizar los derechos digitales de la ciudadanía conforme al mandato establecido en el artículo 18.4 de la Constitución.

Al no haberse introducido ninguna enmienda en el texto remitido por el Congreso, la Ley queda definitivamente aprobada por las Cortes Generales. La norma entrará en vigor el día siguiente al de su publicación, lo que se espera que tenga lugar con la mayor rapidez (arts. 90 de la Constitución y 132 del Reglamento del Congreso).

Esta ley pretende adaptar el ordenamiento español al nuevo Reglamento europeo de Protección de Datos. Cambiará su denominación para reflejar los nuevos derechos y llevará por título “Ley Orgánica de Protección de Datos y de Garantía de Derechos Digitales”.

La norma consta de 97 artículos, organizados en 10 títulos; 22 disposiciones adicionales; 6 transitorias; 1 derogatoria y 16 finales. Cuáles son los cambios más significativos:

  • Delegado de Protección de Datos. Se amplia de manera extraordinaria, quienes son aquellas Entidades que tendrán la obligación de designar esta figura, lo que supone en términos prácticos que para una mayor seguridad, se debe nombrar esta figura en todas las empresas.
  • Transparencia y deber de información. Se amplía a todos los supuestas el sistema de dos capas.
  • Conservación de datos. Se habilitan nuevas medidas a este respecto.
  • Bloqueo de datos por el cual se debe identificar los mismos, y adoptar medidas técnicas y organizativas, para impedir su tratamiento.
  • El Título X introduce nuevos derechos digitales que no estaban incluidos anteriormente y un sistema específico para el entorno de internet.
  • Derecho a desconexión digital, con el fin de garantizar el respeto al tiempo fuera del horario laboral de los trabajadores. Los trabajadores tendrán derecho a la desconexión digital a fin de garantizar, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, el respeto de: tiempo de descanso y vacaciones y su intimidad personal y familiar. Con ello se pretende evitar en la medida de lo posible la fatiga informática de los trabajadores.
  • Se regula el derecho a la intimidad en el uso de dispositivos electrónicos que facilita el empresario al trabajador. La nueva LOPDGDD permitirá a la empresa acceder a los contenidos de los dispositivos digitales facilitados a sus trabajadores solo con el fin de controlar el cumplimiento de las obligaciones laborales. Y de garantizar la integridad de dichos dispositivos.
  • La ley contempla que la empresa pueda tratar las grabaciones obtenidas por cámaras fotográficas y de vídeo. Además de aquellos datos relacionados con la localización del trabajador siempre que sea para el ejercicio de las funciones de control de los empleados previstas en el Estatuto de los trabajadores y se ejerzan dentro de la ley.
  • Derecho al olvido. Este derecho asiste al ciudadano en la defensa de su privacidad, intimidad y la protección de sus datos en Internet. Según este derecho, los usuarios pueden exigir la supresión de datos personales en determinados casos.
  • En esta nueva ley se fija la edad mínima de acceso de los menores a redes sociales sin consentimiento de los padres en los 14 años, frente a los 13 años en el texto inicial.
  • Por otro lado, la difusión de imágenes de menores en redes sociales que pueda suponer una intromisión ilegítima en sus derechos fundamentales puede terminar en una intervención del Ministerio Fiscal.
  • Derecho a la neutralidad de Internet. Los proveedores deben proporcionar una oferta transparente de servicios sin discriminación por motivos técnicos o económicos y garantizar la seguridad de las comunicaciones que los usuarios bien reciban o bien transmitan a través de la red.
  • Derecho al testamento digital. Los familiares o herederos del fallecido pueden trasladar a los servicios de la sociedad de información la voluntad sobre el destino o la supresión de los datos, salvo que la persona fallecida lo hubiera prohibido expresamente.

El nuevo Reglamento de Protección de Datos, ya en vigor y de aplicación efectiva a partir de mayo del 2018, establece un nuevo paradigma en el tratamiento de datos personales. De un sistema rígido y formalista, entramos a uno en el cual la identificación temprana del riesgo y la implementación de medidas efectivas para eliminarlo o reducirlo fundamentan el cumplimiento de la responsabilidad proactiva de quienes gestionan datos personales.

¿Un plan de negocio de una sola página?

Muchos emprendedores y personas de negocios pasan hasta seis meses escribiendo planes de negocio que, en definitiva, nunca utilizarán. Los planes de negocio convencionales, generalmente, no son más que un recurso para dar la impresión de que hemos pensado concienzudamente en el negocio, sin que esto sea necesariamente verdad.

Con todo, aún es posible escribir planes de negocio que sean verdaderamente funcionales y útiles, y que resuman en una sola página los aspectos más importantes de nuestros planes futuros. Esto es lo que nos enseña el autor en este texto, donde presenta los conceptos y nociones fundamentales para hacerlo.

El plan de negocio de 1 sola página es una herramienta operativa para el emprendedor. Simplemente es una herramienta para su trabajo diario y el de los que están con él en el nuevo proyecto, una herramienta para su gestión práctica diaria y no para presentar a un inversor.

Para esos casos hace falta un plan de negocio configurado como herramienta de venta, pero que al configurarse así puede perder su utilidad práctica en la gestión del día a día de una iniciativa empresarial.

El plan de negocio de 1 página está inspirado por la experiencia práctica sobre lo que funciona al planificar y ha sido desarrollado por Jim Horan. Lo que más funciona es ser breve, claro y concreto. Puede suceder que al extender la planificación durante varios días se produzca la muerte segura del plan quedándose a medio camino entre la realidad y la planificación.

El plan de negocio de una página sirve, entre otras cosas, para:

  • Planificar rápidamente los fundamentos básicos de la iniciativa emprendedora.
  • Planificar rápidamente los fundamentos básicos de un proyecto, departamento, producto, etc. Casi cualquier actividad que precise planificar en una empresa puede adaptarse a este plan de negocio de 1 página.
  • Comunicar rápidamente a los demás dichos fundamentos en la empresa, departamento, proyecto, etc. eliminando la habitual confusión y fallos de comunicación que existen.
  • Puede copiarse y transmitirse sin hacer modificaciones. Claramente en minutos se puede comunicar qué se pretende y qué hay que hacer, pudiendo lanzar todos los recursos en la misma dirección.
  • Ganar claridad y establecer un rumbo en cualquier momento de confusión, cambio o crisis en la empresa.
  • Como esqueleto para cualquier otro modelo de plan más complejo que se precise, ya sea para presentar a un tercero o más operativo pero que precise de datos financieros, por ejemplo. El plan de 1 página es la estructura base sobre la que luego se genera el plan más grande.

El plan de negocio de una página debe contener los siguientes apartados claramente definidos:

La Visión: Lo primero a tener claro como el cristal es qué queremos construir realmente con esta nueva iniciativa, una imagen clara del destino ideal final, de lo que querríamos que fuera nuestra empresa si tuviéramos una varita mágica que con agitarla nos permitiera darle la forma que deseamos.

La Misión: Una buena misión comunica nuestras aspiraciones y objetivos en el negocio. Es aquí donde anunciamos lo que tenemos tanto para el cliente como para nosotros. Un negocio exitoso siempre crea un balance entre sus necesidades y las del cliente.

La Razón de ser: Aquí definimos el motivo por el que nuestra empresa existe, pero lo hacemos con la mentalidad adecuada. Mientras que la visión es un ideal y la misión un recordatorio, la sección de objetivos es donde volvemos al negocio.

La Diferenciación: Además de resolver un problema o colmar un deseo, hay que vender, cosa que sólo se consigue si se realiza de una manera que sea diferente y superior.

Los Objetivos: El plan de negocio se hace para que se cumpla, para que se convierta en realidad tangible. Un plan de negocio de 1 página tiene que tener un límite temporal.

Las Estrategias: Esta parte no se diferencia mucho de cualquier otra clase de plan:

  • Conocer el destino al que se quiere llegar (OBJETIVOS).
  • Elegir los caminos para llegar a esos destinos (ESTRATEGIAS).
  • Determinar qué acciones CONCRETAS se van a poner en marcha.

Los planes: Son los puntos de los proyectos que deben ser llevados a cabo. Casi todo el mundo en un negocio tiene una lista de “cosas por hacer” que posee más tareas de las que se pueden llevar a cabo.

El plan de negocio de una sola página es una herramienta práctica de trabajo, para marcar una dirección, tenerla clara y comenzar a hacerla realidad en minutos. La verdadera brillantez está en decir lo importante de la manera más breve posible.

 

Claves de la estrategia empresarial.

Imaginemos que queremos construir una casa, ¿cuál sería el procedimiento que seguiríamos? Haríamos un boceto de lo que queremos y buscaríamos un arquitecto para que hiciera los planos. Una vez tuviéramos los planos, buscaríamos a un constructor que edificara la vivienda y a un aparejador que supervisara la obra. Y, todo ello, lo haríamos con un objetivo: tener una casa nueva, perfectamente hecha y a nuestro gusto ¿verdad? Entonces, ¿por qué no hacer lo mismo con una empresa.

La estrategia empresarial es uno de los mayores campos de estudio que más interés ha despertado, tanto en el mundo académico como en el mundo de los negocios. La importancia de la dirección estratégica radica en su vinculación directa con los resultados empresariales. La estrategia empresarial busca asentar las bases, el hilo conductor que guíe el comportamiento y el desarrollo del negocio y que le ayude a crecer y a expandirse. Persigue dar forma y carácter a la organización definiendo los planes de la empresa a un corto, medio y largo plazo. “La clave del éxito de toda compañía radica en su estrategia empresarial”

Con la estrategia empresarial un negocio puede controlar mejor el cumplimiento de los objetivos. Además, ayuda a la mejora de procesos, a detectar nuevas oportunidades de negocio, a establecer objetivos más claros, a detectar problemas y amenazas, a mejorar la coordinación y el control entre departamentos y un largo etcétera.

La estrategia empresarial se compone, al menos, de 4 elementos básicos y fundamentales:

  • Los objetivos a medio/largo plazo: Lo primero que se debe saber es hacia dónde guiar la empresa, desde el inicio a 3 y 5 años. Establecer unos objetivos es primordial para tener una estrategia empresarial coherente, coordinada y, sobre todo, efectiva. Estos objetivos deben ser realistas.
  • La estrategia corporativa: Una vez definidos los objetivos, es necesario establecer la estrategia corporativa, las líneas de negocio, las fases de expansión, etc.
  • La estrategia competitiva: Es aquella que se basa en la ventaja competitiva del negocio. Qué le da valor a la empresa, que la hace distinta al resto, que la identifica y la distingue de la competencia.
  • Las estrategias funcionales: Una vez desarrollados los tres puntos anteriores, marca las estrategias funcionales. Son aquellas que seguirán las distintas áreas de la empresa, teniendo en cuenta los objetivos generales, la estrategia corporativa y el factor diferencial de la compañía.

Partiendo de los objetivos de la empresa, es primordial, para una estrategia empresarial definida, establecer objetivos específicos para cada área funcional y definir cuál es la manera más eficaz y eficiente de disponer los recursos y habilidades de las mismas para la consecución de dichos objetivos.

Tal y como recoge el análisis de la Escuela de Organización Industrial (EOI), la  estrategia,  por  lo  general,  se  compone  de  elementos  externos  e  internos.  Los  elementos externos se refieren a los medios para hacer que la empresa sea efectiva y competitiva en el mercado; qué  necesidades  satisfacer,  a qué  grupos  o  segmentos  de  clientes dirigirse,  cómo distinguirse de  la  competencia,  qué  productos  o  servicios ofrecer,  cómo defenderse  de movimientos competitivos de los rivales, qué acciones tomar en función de las tendencias de la industria, cambios en la economía o movimientos políticos y sociales, etc.

Los  elementos  internos  se  refieren  a  cómo  las  diferentes  piezas  que  componen  la  empresa (personas,  departamentos,  actividades),  habrán  de  organizarse  para  lograr  y  mantener  esa ventaja   competitiva. Una   característica   diferencial   de   una   empresa   en la   creación, producción  o  comercialización  del  producto  o  servicio, puede  ser  tan  determinante  en  la obtención de dicha ventaja como cualquiera de los elementos externos.

La estrategia empresarial es un elemento vivo dentro de la empresa y, como tal, debe evolucionar y adaptarse a las distintas situaciones. El mercado actual cambia a una velocidad vertiginosa, los clientes son cada vez más exigentes, los recursos pueden fluctuar y escasear.

Por último, es necesario otorgar un especial protagonismo a “los indicadores”. Una vez definida la estrategia empresarial, es importantísimo medir. Establecer distintos indicadores a través de los cuales se pueda observar el estado en la consecución de los objetivos marcados. Y, si hay algo que no funciona, aportar e implementar una solución.

La estructura actual de las organizaciones empresariales.

La empresa actual se caracteriza por la complejidad de su gestión debido a las características del entorno. Hay que analizar constantemente el entorno y todos los procesos de todo tipo que nos pudieran afectar, incluso en época de bonanza, y adaptarse a los cambios.

Muchos aspectos de la gestión empresarial pueden pasar desapercibidos en la gestión diaria de la empresa. Y, sin embargo, comprender el funcionamiento de las empresas requiere reflexionar sobre los diversos elementos que la componen y las complejas relaciones que entre ellos se establecen.

Durante la mayor parte de nuestras vidas formamos parte de organizaciones: una universidad, un equipo deportivo, una empresa; algunas más formales que otras. Sin embargo, todas las organizaciones (dos o más personas que trabajan juntas en forma estructurada para alcanzar un objetivo específico o un conjunto de objetivos) a las que pertenecemos tienen varios elementos comunes:

  • Persiguen una meta o finalidad.
  • Contarán con un programa o método para cumplir esa meta.
  • Han de adquirir y asignar los recursos necesarios para lograr la meta.
  • No son autosuficientes.
  • Tendrán líderes que las ayuden a cumplir sus metas.
  • Las organizaciones en la actualidad dado el número de elementos e información que manipulan, y la gran interacción entre ellos se les considera como sistemas complejos. Un sistema complejo es un sistema compuesto de muchos elementos, los cuales interactúan entre sí.

La gestión de la creciente complejidad organizativa hasta ahora se ha abordado desde una balanza entre un enfoque basado en estructuras y procesos, y un enfoque basado en sentimientos y relaciones interpersonales. Pero según Yves Morieux, experto francés en diseño organizacional, el verdadero problema es que estos dos planteamientos están obsoletos.

Para lidiar con la complejidad, para mejorar el sistema nervioso de la organización, él defiende la aplicación de una simplicidad inteligente basada en seis reglas:

  1. Entender qué hacen los demás. Comprender el trabajo de los otros, yendo más allá de las descripciones de los puestos de trabajo y de los prejuicios, es básico para entender las razones de cada uno.
  2. Reforzar a los integradores. En vez de añadir nuevas estructuras, reforzar a los jefes de equipo en las estructuras actuales dándoles poder para hacer cooperar a sus equipos. Esto implica eliminar normativas y dotar a dichos gerentes de un poder discrecional.
  3. Incrementar la cantidad de poder. Empoderar a los trabajadores hace que puedan utilizar su criterio y su inteligencia y que les sea posible correr el riesgo de cooperar.
  4. Extender la sombra del futuro. Crear ciclos de feedback que expongan a la gente a las consecuencias de sus propias acciones.
  5. Aumentar la reciprocidad. Mediante la eliminación de las barreras que nos hacen autosuficientes, nos vemos forzados a cooperar.
  6. Recompensar a aquellos que cooperan. Al mismo tiempo hay que penalizar a aquellos que no lo hacen. Tal y como expresa el Director General de Lego, Jorgen Vig Knudstorp: “La culpa no es por fracasar, es por fallar en ayudar o en pedir ayuda”.

Si somos capaces de aplicar estas seis reglas en las organizaciones dejaremos de buscar soluciones que supongan la implementación de más estructura y podremos focalizarnos en la interacción y la cooperación. Así gestionaremos la complejidad sin complicarnos y crearemos más valor a menor coste. Mejoraremos el desempeño y la satisfacción en el trabajo porque habremos eliminado la causa común que entorpece las dos cosas: la complicación.

Teniendo en cuenta que los sistemas complejos tienen un carácter imprevisible, la gestión fundamentada en el control y en el orden ya no resulta tan efectiva. Según la Teoría de la Complejidad se sugieren dos caminos para manejar este factor: reducirlo o absorberlo; en el entorno actual se estima que la segunda alternativa es la más indicada  y que las compañías tendrían que concentrar sus esfuerzos en participar de la complejidad y absorberla. Como consecuencia directa de toda esta complejidad, el diseño de las organizaciones está pasando de las estructuras verticales a las colaborativas. Se buscan estructuras basadas en redes que persiguen el equilibrio entre control y aprendizaje, entre jerarquía y red. Todo ello orientado al diseño de una organización flexible e inteligente.

Sistemas electrónicos de gestión de almacén para la Pyme.

La función de los almacenes de mercancías es resguardar, custodiar, controlar y abastecer materiales y productos. No obstante, a lo largo de los años el concepto de almacén ha ido evolucionando, llegando a hacer sus funciones más complicadas debido al manejo volúmenes de mercancías cada vez mayores.

Debido a esto, surgieron los sistemas de gestión de almacenes, que pretenden agilizar los procesos logísticos de esta área. Estos sistemas son de gran importancia y, a menudo, pasan desapercibidos. Por ello, en Stock logistic vamos a hablaros sobre ellos. Todos los esfuerzos que se hacen en logística, para establecer una reducción drástica de los niveles de stock, deben complementarse con una adecuada organización y gestión de almacén, como punto de partida para una adecuada política de distribución.

Los avances tecnológicos actuales en el campo del Mantenimiento, así como, la aplicación de la Robótica, y de  los Sistemas de Información, EAN, RFDI, GPS, GPRS, y WSM entre otros, han creado un campo de acción eficiente y eficaz para hacer que los almacenes constituyan una de las áreas más productivas dentro de la Cadena Logística de una empresa.

Si tenemos en cuenta que dentro de los costes logísticos de una empresa, el almacenaje y manipulación de los productos representa casi un 30% aproximadamente., es fácil comprender como la figura del Jefe de Almacén, pasa de ser un simple custodio de los productos, a proyectarse a la de un gestor de almacén, capaz de conseguir la máxima eficiencia y eficacia tanto de los recursos humanos como de infraestructura y tecnológicos que tiene a disposición, realizando una gestión de almacén óptima.

Si consideramos los tres parámetros en los cuales se fundamenta la logística del servicio:

  • Grado de disponibilidad.
  • Plazo de entrega.
  • Fiabilidad.

Podríamos decir que mientras la disponibilidad es responsabilidad de producción, la rapidez y la fiabilidad de las entregas dependen de una correcta gestión de almacén.

El problema logístico de la gestión de almacén se plantea principalmente en conseguir una gestión correcta de:

  • Los recursos empleados.
  • Evitar retrasos y colas de espera.
  • Minimizar el Lead-Time del proceso.
  • Rapidez en el servicio.
  • Reducir los costos operacionales.
  • Garantizar máxima fiabilidad.

¿Qué es un Sistema de gestión de almacén?

  • Sistema informatizado que asiste a la gestión y operación del almacén.
  • Gestiona la carga y descarga de mercancías.
  • Coordina la extracción y alimentación de las líneas de fabricación.
  • Gestiona la ubicación y desubicación de productos.
  • Adapta las operaciones ante incidencias.
  • Automatiza el intercambio de información con sistemas externos.
  • Presenta información actual e histórica.
  • Dispone la información para análisis estadísticos.

Ventajas que aporta el Sistema de gestión de almacén.

  • Stock
  • Conocimiento exacto en tiempo real
  • Gestión óptima (espacio, caducidades, cuarentenas, etc).
  • Asegura rotaciones.
  • Trazabilidad de lotes.
  • Reducción del trabajo administrativo.
  • Evita errores de carga y manejo de productos.
  • Optimiza el trabajo de los operarios

Una completa gestión de almacén y stock incluye gestión de compras, pedidos, mermas de artículos, escandallos, tallas y colores, control de ofertas por consumo, ofertas por periodos, agrupación de artículos para venta por lotes.

Si la Pyme se plantea algunas de estas cuestiones respecto a su almacén, debe saber que un Sistema de gestión de almacén (SGA) puede ayudarle no solamente a resolverlas sino a manejar de una manera simple y efectiva su almacén, mejorando su operativa y optimizando múltiples variables que redundarán en una reducción efectiva de sus costes. Al mismo tiempo estos sistemas de almacén, integrados o no con los sistemas ERP pueden también, a su vez, estar integrados con plataformas logísticas de terceros, ecommerce, etc. complementando la gestión empresarial que aporta dicho sistema ERP con funcionalidades avanzadas y específicas muy relacionadas con la logística.

Así pues, no cabe ninguna duda de las ventajas de la implantación de un sistema de gestión de almacén, con ellos se aseguran los objetivos de rapidez de las entregas, reducción de los costes y se minimizan las operaciones de manipulación y transporte.