¿Qué es la cuenta de explotación en las Pymes?

La cuenta de explotación o de resultados es el documento contable que expresa los beneficios o pérdidas obtenidos por una empresa en un periodo de tiempo determinado.

La cuenta de resultados o de pérdidas y ganancias es una manera simplificada de calcular el margen de beneficio de una empresa en un ejercicio antes y después de impuestos. Sus dos componentes son la cuenta de explotación y la cuenta de resultados financieros, de las que habrá que detraer, en su caso, el impuesto sobre los beneficios para llegar al resultado final del periodo.

En este sentido, la cuenta de explotación va a reflejar únicamente el resultado obtenido por la empresa en el desarrollo de su propia actividad, obteniéndose como diferencia entre ingresos y gastos de explotación; así, no tiene en cuenta la estructura financiera que permite el desarrollo del negocio, y que plasmada en ingresos y gastos financieros, da lugar al resultado financiero de forma independiente.

1.- Ingresos de explotación: Son los ingresos que obtiene la empresa relacionados con su actividad económica habitual al realizar su objeto social.

2.- Gastos de explotación: Comprende los gastos necesarios para realizar su actividad principal. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • Compras: compras y aprovisionamientos de productos que sean objeto de venta posterior o transformación.
  • Variación de existencias: disminución del inventario con respecto al principio del período, lo que supone un ajuste a la cifra de compras y costes de producción de un periodo.
  • Servicios exteriores: gastos de investigación y desarrollo, arrendamientos, reparaciones, transportes, coste de los seguros, publicidad, teléfono y gastos bancarios.
  • Tributos: pueden ser indirectos, ajustes en el Iva cuando no todo el Iva soportado sea deducible y también pueden ser directos.
  • Gastos de personal: los relacionados con salarios, indemnizaciones, cuotas empresariales de la seguridad social, aportaciones a planes de pensiones a cargo de la empresa y otros gastos de carácter social.
  • Otros gastos de gestión: los derivados de insolvencias firmes de clientes y otros, como la regularización de útiles y herramientas utilizados en el proceso productivo.
  • Pérdidas procedentes de activos no corrientes y gastos excepcionales: corresponden a las pérdidas originadas en la venta de estos activos o al darlos de baja del balance por otras causas, pérdidas ocasionadas en la amortización de obligaciones, y pérdidas derivadas de siniestros y de sanciones y multas.
  • Amortizaciones: expresan la pérdida sistemática experimentada por bienes del activo no corriente, materiales o intangibles, por su utilización en el proceso productivo, y también por las inversiones inmobiliarias.

La obligación de informar exhaustivamente a las autoridades fiscales sobre los ingresos y los gastos de una empresa afecta tanto a las grandes compañías como a las Pymes. Ttodos tienen que presentar sus cuentas en el Registro Mercantil e informar a Hacienda de su rentabilidad.

Las Pymes cuentan con un Plan General Contable que establece la obligación para estas sociedades de formular el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio neto. Una vez termina el ejercicio contable, las empresas cuentan con un periodo de tres meses para elaborar la cuenta de pérdidas y ganancias y el resto de estados financieros obligatorios.

En España es la Agencia Estatal Tributaria el organismo que concentra la labor recaudatoria a favor del estado. Si bien lascuentas anuales se presentan en el Registro Mercantil para su legalización y registro, Hacienda necesita contar con la información que les permita determinar el margen de beneficio de una empresa y su grado de participación en las arcas generales mediante la carga impositiva en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF.

La delgada línea entre inversión y gasto

Muchas veces escuchamos hablar de gastos e inversiones, pero sabemos realmente ¿qué es un gasto? Y ¿Qué es una inversión?, para aclarar las dudas a continuación se presentan una definiciones.

Cada vez que sale dinero de la caja de la empresa se está incurriendo en un gasto pero sólo algunos de ellos se podrán considerar inversiones. Desde un punto de vista teórico, la diferencia es que una inversión puede generar beneficios pero un gasto no. Es decir, un gasto se limita a restar capital de la empresa, un capital que no se recupera, mientras que una inversión también resta capital pero se espera que lo devuelva al cabo de cierto tiempo.

¿Qué una inversión? La inversión supone la adquisición de un bien duradero para la empresa. Sus características son:

  • Sabemos desde el momento de la adquisición que el bien pasa o pasará a ser propiedad de nuestra empresa, independientemente de cuándo y cómo lo paguemos. Por ejemplo, por compra o por leasing en el que ejerceremos la opción de compra cuando acabe el contrato.
  • El bien es duradero y lo adquirimos para que a lo largo de su vida útil nos sirva para desarrollar la actividad de la empresa. Por ejemplo, una máquina.
  • El bien puede ser material (por ejemplo, el mobiliario) o inmaterial (por ejemplo, un software).
  • Al ser algo duradero, no se trata de algo que todos los meses o trimestres tengamos que volver a adquirir (aunque en algún momento lo tendremos que renovar, cuando ya no sea útil).

Cuando se trata de una inversión, y a diferencia de un Gasto, el pago del importe no lo imputas totalmente en el momento que se ha realizado. Al tratarse de una inversión que durará como mínimo 1 año, debe compensarse a lo largo de los años de vida que tendrá el Bien de Inversión.

Es entonces cuando aparece la Amortización. Definida como la depreciación que padece un Bien, un Activo y una Inversión por su uso y paso del tiempo.

Esta amortización, será la que imputará anualmente un gasto por los años de vida útil que se hayan estimado en el Activo, y ya que su valor se está devaluando.

¿Qué es un gasto? El gasto es algo recurrente. Un desembolso que tendremos que hacer todos los meses, o trimestres, o años y que no está retribuyendo un bien de carácter duradero para nuestra empresa.

Dentro de los gastos se incluyen todos los servicios que debamos contratar, como la limpieza o la luz,… Pero también se incluye la compra de bienes que entran en la empresa para consumirse al trabajar.

El alquiler del local también constituye un gasto, ya que su pago no nos transfiere la propiedad del local, sino sólo el derecho a usarlo. Por tanto, elementos característicos del gasto son:

  • Pagamos algo no duradero.
  • Es recurrente.
  • Retribuye servicios o bienes que se usan para la actividad y en ese uso salen de la empresa, no permanecen en ella.

El problema es que la línea que separa el gasto de la inversión no siempre está clara y en ocasiones es muy delgada. Todos hemos realizado importantes inversiones que el tiempo nos ha dejado claro que no eran más que un gasto. Al final todo dependerá del uso real que hagamos de esa inversión y, por tanto, siempre conviene analizar anticipadamente cada compra.

Aunque en el plano fiscal y contable muchas leyes son interpretables, la Agencia Tributaria se afana en delimitar al máximo posible lo que es y lo que no es legal para una empresa. En este sentido, la distinción tiene que ver tanto con el beneficio como con el plazo de amortización y el tiempo que el activo permanecerá en la empresa.

Desde el punto de vista de la contabilidad, un gasto es el que deriva del ejercicio de la actividad principal de la empresa y no forma parte de su patrimonio. A efectos prácticos, todo dispendio que sólo genere ingresos en un ejercicio será considerado gasto. Y a efectos contables, la inversión va al balance y el gasto a la cuenta de resultados, ya que la compra de inmovilizado, una máquina, por ejemplo, no modifica el patrimonio de la empresa, sólo se cambia caja por el activo. Por el contrario, el gasto sí afecta a la cuenta de resultados y al patrimonio de la empresa.

En próximas ocasiones aprenderemos s diferencias costes de gastos que es otro caballo de batalla de suma importancia para determinar la viabilidad de la explotación de un negocio

Aprender a reconocer qué es una inversión puede ser útil para prevenir futuras crisis económicas.

La subida fiscal echa por tierra los planes de inversión de las empresas.

El real decreto de subidas fiscales convalidado el jueves en el Congreso tendrá un fuerte e inesperado impacto sobre las cuentas de las empresas, que han visto cómo en el último mes del año las reglas del juego cambiaban sin previo aviso. Empresarios y expertos fiscales aseguran que las medidas tributarias, que limitan la compensación fiscal de pérdidas de años anteriores o exigen tributar ya por el deterioro de cartera de ejercicios pasados echan por tierra las planificaciones de las empresas y afectarán a la inversión y a la creación de empleo.

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El Gobierno simplifica la contabilidad para las pymes.

El Gobierno ha aprobado la reforma del Plan General de Contabilidad (PGC) y del Plan General del Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas (PGC-Pymes)a través del Real Decreto (RD) 602/2016, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 17 de diciembre. Una norma que simplifica las obligaciones contables de las pequeñas y medianas empresas, en aplicación del Derecho europeo.

FUENTE: El economista

Las «fintech» van a cambiar radicalmente el negocio bancario.

Fintech viene de la contracción de las palabras inglesas finance y technology, y engloba a los servicios o empresas del sector financiero que aprovechan las tecnologías más modernas para crear productos innovadores. Si bien en la actualidad, alrededor del 45% de los servicios financieros son digitales, se estima que en el año 2020 este porcentaje se elevará al 70%. Las nuevas plataformas tecnológicas «fintech» reducirán entre un 10 y un 40% el beneficio de las entidades bancarias. Por ello,, aquellos bancos que no sean capaces de realizar una profunda transformación digital en los próximos cinco años, estarán en peligro de desaparecer.

La revolución digital también está entrando en el sector financiero; la tecnología está revolucionando su negocio, y las llamadas «fintech» debilitarán aún más a las entidades tradicionales, cuyos beneficios están cayendo en picado. Prueba de ello, es que el presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), ha anunciado que antes de 5 años, los clientes de las entidades  tendrán que pagar por todos los servicios que ofrecen. A esto, hay que añadir los quebrantos económicos que están experimentando los bancos como consecuencia de las sentencias desfavorables que les obligan a devolver las llamadas «preferentes», así como por las «cláusulas suelo» hipotecarias. No es de extrañar, pues, que el presidente del BBVA insista una y otra vez, en que el futuro de la banca para por la digitalización; por las «fintech».

Algunas de las áreas Fintech más destacadas son:

  • Banca móvil
  • Big data y modelos predictivos
  • Compliance
  • Crowdfunding
  • Criptomonedas y monedas alternativas
  • Forex (mercado de divisas)
  • Gestión automatizada de procesos y digitalización
  • Gestión del riesgo
  • Pagos y transferencias
  • Préstamos P2P
  • Seguros
  • Seguridad y privacidad
  • Servicios de asesoramientos financiero
  • Trading

Según datos de Eurostat, a finales de 2014, el 37% de los españoles de edades comprendidas entre 15 y 74 años (13 millones de clientes), usaba la banca por internet, y la proporción de clientes de banca móvil, respecto de la banca on line, sería del 45%; es decir, que el móvil es ya  el mayor canal de la banca por volumen de transacciones, y uno de los factores más importantes a la hora de elegir una entidad bancaria.

En 2015 se aprobó en España el proyecto de ley del «crowdlending» y del  «crowdfunding«, un hito que fija un marco regulatorio a estas fuentes. Aunque en nuestro país, cerca del 90% de la financiación empresarial procede de los bancos, existen unos 160.000 millones de euros fuera del circuito bancario, por lo que un buen número de empresas start-ups «fintech» quieren ocupar este nicho de mercado.

Posiblemente, las «fintech» no supondrán el fin de la banca, pero acabarán con el concepto tradicional, con su mala praxis y sus abusos; estas nuevas empresas ofrecen una mejor experiencia al cliente, y reducen drásticamente las comisiones pagadas por algunas operaciones y servicios.

En el año 2014 se crearon en España 17 empresas fintech , mientras que en 2015 aparecieron otras 13; en total hay  109 empresas identificadas. No cabe duda que este es un subsector con grandes posibilidades.

Google Campus Madrid ha acogido la presentación del proyecto “Libro Blanco: Guía imprescindible para el sector Fintech en España”. Organizado por la Asociación Española de Fintech e Insurtech, en el evento, que ha reunido a start-ups fintech, entidades financieras, y la Administración pública, se han dado a conocer las bases de este Libro Blanco del Fintech en España, que se finalizará y dará a conocer a las autoridades en octubre 2016.

Desde la Asociación Española de Fintech e Insurtech se ha insistido en la necesidad de un marco que ofrezca “transparencia, seguridad jurídica para el usuario final y que establezca incentivos fiscales para que las empresas fintech se queden en España”.