La economía digital ya representa un 19% del PIB en España

El tamaño de la economía digital en España se aproximó al 19% del PIB en 2019, situando a nuestro país por encima de la mayoría de los países del mundo, pero lejos de líderes digitales como Estados Unidos o China.


 Es la principal conclusión del informe Economía Digital en España, presentado hoy por la Asociación Española de Economía Digital (Adigital) y Boston Consulting Group.


El documento, que propone una definición de economía digital y establece una metodología para su cálculo, revela el rol cada vez más determinante que la transformación digital está jugando en la economía española y prevé una aceleración de ese proceso como consecuencia de la crisis generada por la COVID-19 (a la luz de fenómenos como el aumento en la penetración del ecommerce o el afianzamiento del teletrabajo). De ahí la importancia de acotarla y medirla como indicador de prosperidad en España.
 
El informe distingue entre impacto directo, indirecto e inducido de la economía digital sobre el conjunto de la economía española, deteniéndose especialmente en el primero (el impacto directo) que se aproxima ya al 9% del PIB nacional. Este resultado sitúa a la economía digital como segundo sector más relevante en la economía española, sólo superado por el inmobiliario (12,3%), y por encima de sectores principales como el alojamiento y la restauración (6,2%) o el comercio minorista (6%).
 
A este respecto, Pablo Claver, Managing Director and Partner de BCG y líder de la práctica de organización y personas, resalta que “la novedad del informe radica en combinar un enfoque macroeconómico tradicional para la medición de la economía digital con el análisis detallado de numerosos casos de uso digitales; esta aproximación nos permite cuantificar, de manera sistemática y consistente, el tamaño de la economía digital en España a lo largo de las cadenas de valor de los diferentes sectores”.
 
“El estudio revela que hay sectores líderes que han adoptado la componente digital como parte de su cultura y que agrupan el 33% de la economía digital a pesar de suponer sólo un 3,6% del PIB. Por otro lado, hoy en día hay sectores que están menos digitalizados y que están acelerando su transformación y esperamos que contribuyan de forma muy importante en los próximos años. Gracias a esta aceleración esperamos que la inversión digital del sector privado crezca un 6-7% anual hasta 2025”, indica Claver.
 
“La digitalización es un potente motor de crecimiento económico (en términos de PIB, competitividad y creación de empleo) y, por eso mismo, también de progreso y bienestar social, y los últimos meses nos han servido para comprobarlo. Por eso, tenemos que hacer una apuesta firme por la tecnología, la innovación y la ciencia como país, con la intervención de todos los agentes implicados, públicos y privados, y la propia ciudadanía, y visión a largo plazo”, añade Carina Szpilka, presidenta de Adigital.
 
En este sentido, el informe Economía Digital en España incluye, además, una serie recomendaciones para una Agenda Digital para España. Doce propuestas en total (detalladas a continuación) agrupadas en cuatro grandes bloques o palancas para la digitalización: Infraestructura y conectividad, Capacidades digitales, Seguridad, regulación y fiscalidad, y Emprendimiento e innovación. 
 
Infraestructura y conectividad:

  • Asegurar una red sólida de infraestructuras: incluyendo el despliegue 5G y una correcta disponibilidad de espectro
  • Desarrollar un entorno que favorezca y promueva el desarrollo y uso de tecnologías habilitadoras: complementando con herramientas de capacidad de computación (cloud e Inteligencia Artificial) la conectividad del territorio
  • Promover una Administración digital e inteligente: evolucionar hacia una Administración 100% digital, impulsar el uso de Big Data y aprovechar la capacidad de contratación de la Administración para digitalizar la economía. 

Capacidades digitales:

  • Implantar un plan de educación digital: desde educación infantil hasta las titulaciones universitarias, incluyendo la formación profesional
  • Apoyar un plan de formación digital y tecnológica de los trabajadores y autónomos: aprovechando la inclusión de la digitalización como palanca en el Fondo de Recuperación
  • Impulsar un mercado de trabajo de calidad e innovador: incluyendo la creación de una Mesa para el Futuro del Trabajo y la mejora de la protección del autónomo
  • Promover un plan de digitalización de las pymes: basado en la capacitación, la simplificación de barreras regulatorias, administrativas y de comercio transfronterizo y la mejora de la colaboración público-privada. 

Seguridad, regulación y fiscalidad:

  • Garantizar un entorno de confianza, transparencia y seguridad para la economía del dato: con foco en la protección de datos, la transparencia y la ciberseguridad
  • Establecer un marco regulatorio inteligente y armonizado: impulsando una regulación transversal, tecnológicamente neutral y válido para el futuro a través de un verdadero Mercado Único Digital en la UE
  • Favorecer una gobernanza de la nueva economía: involucrando a actores destacados (p. ej. plataformas y pymes), Administraciones Públicas, actores económicos y usuarios
  • Adoptar una fiscalidad adaptada al siglo XXI: adaptar el marco tributario a la realidad de la economía digital bajo el consenso internacional para impulsar la competitividad empresarial en el mercado global. 

Emprendimiento e innovación:

  • Facilitar una nación emprendedora e innovadora, capacitada para el crecimiento: promover las condiciones necesarias para que los actores clave (startups, corporaciones e inversores) se conozcan, interactúen y generen oportunidades. 
  • El informe revela que la aplicación de este conjunto de recomendaciones, que no pretenden ser exhaustivas, permitiría cerrar la brecha digital de España con respecto a los líderes europeos que ha puesto de manifiesto la última publicación del DESI de 2020 (posición 11 en Europa). España se podría acercar a países como Finlandia, Suecia y Dinamarca (primeras tres posiciones en el DESI 2020, respectivamente), especialmente en los ámbitos de conectividad y de capital humano. Por otro lado, apunta el documento, seguir las recomendaciones nos permitiría también tener posiciones líderes en ciberseguridad y en I+D+i como sucede con Reino Unido (que ocupa la primera posición en el Índice Global de Ciberseguridad de 2018 y se caracteriza por una alta inversión público-privada en I+D+i).

Para Adigital y BCG, es el momento apropiado para tomar decisiones de calado que aprovechen todo el potencial de la economía digital y eviten que España se quede atrás en esta carrera tecnológica tan ligada a la prosperidad de un país y a su relevancia geopolítica.

FUENTE: tecnonews.info

Las Pymes, el eslabón más débil en seguridad de la información

La mayoría de los ciberataques a empresas españolas se centran en las pymes. Solo un 37% cuenta con la infraestructura de seguridad adecuada. Las organizaciones y empresas están siendo amenazadas constantemente por ataques informáticos.

La falsa creencia entre las compañías de que estos ataques son muy sofisticados y están orientados a grandes multinacionales es un gran error de partida. Según un informe de Kaspersky Lab en colaboración con B2B International, sólo el 19% de las empresas con menos de 25 empleados sitúa a la estrategia TI en su top de preocupaciones, una tasa prácticamente igual, con el 21%, a la de los negocios de entre 26 y 99 empleados. Por su parte, en empresas con 100 o más trabajadores esta cifra asciende hasta el 30% o más, con el 35% de las empresas situando la estrategia TI como una de sus dos principales prioridades. Una cantidad que todavía se antoja insuficiente.

Según un estudio de la organización Anti-Phishing Working Group (APWG), durante la última parte del año pasado, se detectaron cerca de 255.000 nuevas amenazas cada día. El sector del retail y servicios fue el más castigado, al sufrir el 32% de los ataques, seguido de los servicios de pago con un 29% y de los servicios financieros con un 25 %.

Los motivos y métodos a emplear son muy diversos. Se han producido ataques de robo de información mediante phising, XSS, SQL Inyection, etc. para posteriormente subastar o vender esta información al mejor postor, sin olvidar los ataques puramente vandálicos (DoS, defacement, virus, etc.).

Otro factor por el que las pymes están en el punto de mira de los ciberdelincuentes es porque, según el Directorio Central de Empresas (DIRCE), en 2019 había en España 3.363.197 empresas, de las cuales el 99,88% eran pymes entre 0 y 249 empleados. Es decir, lo que en seguridad informática se conoce como la superficie de ataque y ésta es muy amplia.

Un atacante tendrá en su balanza un 0,12 % de grandes empresas, con buenas medidas de seguridad a las que atacar, pudiendo conseguir grandes beneficios, o bien un 99,88% con malas medidas de seguridad a las que robar poco, pero que en conjunto puede suponer un beneficio mucho mayor. De ahí que la mayoría de los atacantes se inclinen por el objetivo más fácil, las pymes.

De hecho, según un reporte de Panda Security, del total de empresas en el mundo, un 47% de los ataques se concentran en las pymes. Después de enfrentar estos ataques, sólo un 40% de éstas se recupera.

Eduardo Román, director de productos y soluciones móviles de Samsung indica que “los dispositivos móviles son una puerta de entrada a los ataques cibernéticos, ya que aunque un 99% de ellos son dirigidos a grandes plataformas y sólo un 1% del riesgo está en los dispositivos móviles, esa pequeña ventana puede significar un 99% de problemas para la organización, porque puede afectar todos los sistemas conectados en línea”.

Entre los consejos que dan los expertos, en primer lugar se debe contar con servidores y soluciones antispam para evitar virus en los correos electrónicos. Asimismo, sostienen que utilizar versiones antiguas de software presenta un riesgo, por lo que es importante realizar actualizaciones de manera continua y siempre que lo aconseje el fabricante.

Los sectores más atacados durante el pasado año fueron el de la Administración Pública, energía, investigación, industria, salud, construcción, telecomunicaciones, informática, militar, espacial, finanzas y medios de comunicación. Y en gran parte de los casos las víctimas comparten un mismo denominador común: los delitos se podrían haber evitado.

Las circunstancias excepcionales que estamos viviendo desde mediados de marzo de 2020 han producido cambios radicales en el segmento de las pymes. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: la amenaza de las organizaciones criminales que operan en Internet y que han visto la crisis como una oportunidad. Han vislumbrado esa mayor dependencia de la Red y han evaluado cuáles son las tendencias que dirigen ese mayor tráfico, para adaptar sus prácticas y obtener mayores beneficios. A partir de estas consideraciones, podemos determinar que las principales amenazas que afectaron a las pequeñas y medianas empresas en España desde comienzos de marzo son las siguientes:

  1. Campañas de phishing relacionadas con el coronavirus.
  2. Virus informáticos.

Por último, es necesario advertir que es importante educar a los colaboradores de las pymes a utilizar correctamente sus equipos personales, ya que gran parte de ellos los utiliza para trabajar, convirtiéndose “en eslabón más débil de la cadena”, aclaran los especialistas.

Estado actual de la implantación de la administración electrónica.

Cuando uno trabaja en las trincheras, cubierto de barro, conoce datos y sobre todo situaciones que no aparecen en las grandes estadísticas y ránquines europeos. Cuando uno está en contacto con la gente que pelea todos los días para tratar de mejorar los procesos administrativos en los varios miles de entidades públicas españolas, conoce de primera mano la realidad. ¿Cuál es el estado real del interminable proceso de implantación de la administración electrónica en España?

La respuesta la encontramos en la misma realidad. A continuación tan sólo compartiré algunas de las anécdotas acaecidas en los tiempos. Personalmente llevo tratando muy directamente con las AAPP unos 30 años, año arriba, año abajo.

1.- En un cuso que impartí sobre la factura electrónica, una funcionaria de una entidad que por supuesto no voy a revelar, me pregunta en qué ha podido ser beneficiosa la factura electrónica si luego es necesario imprimirla igualmente y pasarla por triplicado para que tres altos cargos la firmen a bolígrafo. Le contesté, disimulando mi asombro, que no sólo no es necesario hacer eso sino que en modo alguno debemos hacer una cosa así. Siguió avanzando la clase y más adelante me pidió que le explicara la razón por la que se debía compulsar un documento digitalizado. Le dije que la digitalización era una copia auténtica, y que compulsar un documento electrónico era una redundancia absurda tan innecesaria como incorrecta desde cualquier punto de vista. También le dije que la compulsa tradicional, consistente en un cotejo visual y en el estampado de un matasellos de tinta. Tras esta segunda pregunta fui yo quien le pregunté a ella por qué hacían todas estas cosas. Me dijo, bastante apurada, que no sabía por qué, y que precisamente por eso me lo había preguntado a mi. A esto le contesté que yo tampoco lo sabía, pero que sí le podía decir, con total certeza, que todos esos trámites duplicados son incorrectos, totalmente innecesarios y carecen por completo de base legal, por lo que sería una buena idea que su organización se replanteara si tiene algún sentido mantenerlos.

2.- Cuesta mucho eliminar documentos cuya presencia en el expediente parece que nos hace sentir mejor. A raíz de esta anomalía, me pregunto cómo es posible que diga que no es necesario exigir esos documentos a los interesados. Como por ejemplo el Certificado de cuenta bancaria. El clásico alta de terceros, respecto del cual usted nunca convencerá a un tesorero que no es necesario. Y por supuesto se entiende que es una carga del ciudadano obtener ese documento del banco y en ningún caso es obligación de la Administración verificar por sus propios medios que ese número de cuenta es real y correcto.

3.- Tablón de edictos electrónico con papel. Seguramente han necesitado ver la foto varias veces para creerlo. Yo quiero pensar que la persona que ha decidido pegar con celo un aviso en papel sobre una pantalla apagada, lo ha hecho con buena intención. Pero cosas como esta producen tristeza, no ya sólo por la horrible imagen que se transmite, sino porque tras un acto así subyacen muchas cosas y ninguna es buena, y porque uno piensa que simplemente evitando estas barbaridades, sin demasiados alardes ni “nteligencias artificiales, la Administración sería un lugar mucho mejor.

4.- Fotocopia compulsada del DNI. Un clásico. No pocas bases de los procesos selectivos actuales siguen exigiendo documentos como la famosa copia, a veces compulsada y a veces  fotocopia a secas, del DNI; o directamente la presentación de todos los documentos de la fase de concurso de méritos en el formato papel original o como copia compulsada. Otras bases impiden expresamente a los aspirantes la posibilidad de presentar su instancia por medios electrónicos.

5.- Pero la travesía en el desierto del papel se encuentra en las licitaciones ´publicas. Teóricamente desde hace un tiempo, todas las licitaciones de cualquier organismo público se publican en el portal de Contratación del Estado y la mayoría de las propuestas deben ser presentadas en formato electrónico mediante certificado digital como es debido. Hasta ahí todo perfecto, ya iba siendo hora. Pero como la empresa que presenta la oferta tenga la suerte de ser adjudicataria del contrato, automáticamente el órgano de contratación realiza un viaje en el tiempo y empieza a solicitar documentación en papel (Escrituras, DNI, NIF, Certificados de estar al corriente con Hacienda y Seguridad Social, etc, etc)

Podría decir más, pero estoy convencido de que el mensaje ya ha quedado claro… Mientras tanto, muchas personas siguen sin entender lo que es administración electrónica, limitándose a efectuar un burocrático y descerebrado cambio de formato, muchas veces sin renunciar a la versión en papel de los mismos documentos. Otras personas, que en ocasiones son las mismas, siguen explotando de forma maliciosa los topicazos, unos clichés muy propios de esta era de posverdad, como el supuesto perjuicio a las personas mayores o que esta es una fiesta carísima. Claro, como si no reducir las cargas y los trámites, y no automatizar los procesos, no fuera infinitamente más caro.

Y todo esto ocurre ahora mismo, prácticamente mientras escribo. Y mientras usted lo lee. Y todas las anécdotas han ocurrido, como decíamos, en las últimas semanas. En 2020 en todo caso, ni en 1986, ni 96 ni 2006. Ni siquiera en 2016… 2020…En definitiva esta es la realidad, nos guste o no. Este, queridos lectores, es el estado actual de implantación de la administración electrónica, en España.

La importancia de la regulación de la Administración electrónica introducida por la Ley de Procedimiento Administrativo Común, radica en el hecho de que supone una herramienta que, por primera vez, ha sentado las bases para que las Administraciones Públicas lleven a cabo su actuación mediante un procedimiento exclusivamente electrónico, que pretende ser más ágil, transparente y con menor carga burocrática.

No es una tarea sencilla el reto de transformar las Administraciones Públicas a fin de que puedan relacionarse principalmente por medios electrónicos con los ciudadanos, y conseguir así ser más transparentes, y dar mejor respuesta a las necesidades de una sociedad cada vez más exigente.

La principal dificultad a la que se enfrenta la Administración a mi juicio, consiste en la necesidad de acometer los cambios no solo tecnológicos, necesarios en su funcionamiento, para la correcta implantación de la Administración electrónica.

Programas Apoyo a PYMES por el COVID-19

El Gobierno de España refuerza la respuesta económica y social al COVID-19 con más de 30 medidas adicionales para apoyar a Pyme Digital ciudadanos y empresas.

En lo referente a medidas para impulsar la digitalización de las pymes, se disponen diversas medidas de apoyo a las pymes para impulsar su adaptación al entorno digital a través del programa Acelera, dotado con 250 millones de euros, dirigidos a ayudas para I+D+i, y a financiar la inversión en adquisición de equipamiento o soluciones de trabajo no presencial.

PROGRAMAS DE APOYO Y FORMACION: Estos programas forman parte de las medidas extraordinarias que EOI y la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, para contrarrestar los efectos del COVID-19. Este Programa de Formación y Capacitación, contempla tres actuaciones:

1.- Asesoramiento PYME: Prestar un servicio de asesoramiento personalizado a personas emprendedoras, PYMES o autónomos, con el objetivo de minimizar el impacto de la crisis del COVID-19. Profesionales especializados analizarán, junto a los participantes, sus empresas y modelos de negocio y desarrollarán un plan estratégico de impulso y mejora, ajustado a sus necesidades. El curso forma parte de las medidas extraordinarias que EOI y la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, para contrarrestar los efectos del COVID-19. Dirigido a personas emprendedoras, fundadoras de una start-up o PYME con personalidad jurídica propia o autónomo.

2.- Asesoramiento Express: En el complejo contexto actual derivado del COVID-19, queremos ayudar a personas emprendedoras y autónomos en la toma de decisiones vinculadas a la gestión financiera y legal de su negocio, mediante formación y asesoramiento especializado. Además incluyendo aspectos específicos de la regulación reciente relacionada con el COVID-19.  Este curso forma parte de las medidas extraordinarias que EOI, junto con la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo para contrarrestar los efectos del COVID-19. Dirigido a personas ocupadas en PYMES, emprendedores/as y autónomos afectados/as por la crisis del COVID-19, que necesiten un apoyo puntual para su empresa.

3.- PYME Digital: Este Curso de Desarrollo de Negocio Digital es un curso práctico que ofrece a personas emprendedoras, PYMES y autónomos, afectados por la crisis del COVID-19, las herramientas clave para facilitar la toma de decisiones en un entorno digital en continua transformación. El curso forma parte de las medidas extraordinarias que EOI y la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, para contrarrestar los efectos del COVID-19; en este caso buscando acelerar la transformación digital de las organizaciones. Este programa enseña a analizar de forma crítica las necesidades de digitalización en la organización, así como a desarrollar las habilidades necesarias para innovar y llevar a cabo una transformación digital ágil y eficaz.

PROGRAMAS ACELERA PYME: Este Programa está gestionado por la Entidad Pública Empresarial RED.ES El portal Acelera Pyme está destinado a ayudar a las pymes y autónomos con el fin de atenuar el impacto del COVID-19 en su actividad.

En Acelera PYME se van a ir recogiendo todas las medidas que se están poniendo en marcha para ayudar a las pymes y autónomos. Una ventanilla única de información a la que la mayor parte de nuestro tejido productivo pueda acercarse en un solo click. El portal está abierto a la colaboración del sector privado, enlazando los recursos que las entidades colaboradoras pongan a disposición de las pymes y autónomos para fomentar su digitalización y soluciones de teletrabajo.

En Acelera PYME las pymes y autónomos pueden encontrar soluciones de financiación y ayuda económica, soluciones tecnológicas, asesoramiento, recomendaciones en materia de ciberseguridad a tener en cuenta en el contexto actual y actuaciones para fomentar el talento en la pymes y de los autónomos. Incluye:

  • Información actualizada sobre nuevas medidas y dotaciones movilizadas expresamente en la lucha contra el COVID-19. Se incluyen las que están ya disponibles y se irán añadiendo paulatinamente las que se pongan en marcha en las próximas semanas.
  • Una recopilación de soluciones, servicios y herramientas que pueden ser de especial utilidad para las pymes y autónomos, en estos momentos, ofrecidos tanto desde el sector público, como desde el privado.

El Plan Acelera Pyme pone a disposición de pymes y autónomos soluciones tecnológicas orientadas a mantener su actividad y avanzar en procesos de transformación digital, con especial atención, a soluciones de productividad y  del trabajo a distancia para atenuar el impacto de la crisis causada por el COVID-19.

Gracias a las herramientas informáticas y digitales, pueden realizarse las tareas laborales diarias desde dispositivos conectados a Internet, incluyendo reuniones online, llamadas «virtuales» vía voz, videoconferencias o envío de documentos internos.

Además, en un momento de emergencia como el actual, es fundamental conocer todas las medidas de ciberseguridad que están a su alcance.

El programa Acelera Pyme prestará asesoramiento a las pymes y autónomos para su proceso de transformación digital. Vamos a ir poniendo a tu disposición una oferta de servicios ofrecidos por entidades tanto públicas como privadas para acompañarles en su esfuerzo de digitalización.

Además, desde el Programa Acelera Pyme ponemos a disposición distintos instrumento de financiación para impulsar proyectos y en particular su digitalización y sobrellevar el impacto del COVID-19.

Para poder obtener más información de estos programas, los lectores interesados pueden acceder a los enlaces de los respectivos organismos convocantes que se muestran en este post.

Teletrabajo, precauciones en tiempos de Coronavirus

En estos días de confinamiento, entre videollamandas, libros, series, juegos de mesa, cocina y algo de deporte, sorprende hasta qué punto la digitalización se ha hecho presente en casi todos nuestros comportamientos.

Desde el modo en el que nos relacionamos y nos comunicamos, pasando por cómo vivimos nuestro ocio, incluso la realización de actividades tan físicas, como cocinar o el deporte, lo hacemos, en mayor o menor medida, acompañados de nuestras tabletas, smartphones y ordenadores portátiles.

A la vista de la evolución de nuestro comportamiento durante los últimos años, intensificado durante estas últimas semanas de confinamiento, podemos afirmar con rotundidad que los españoles hemos ‘abrazado’ la digitalización en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, esta evolución hacia la digitalización, muy evidente en el mercado de consumo, no ha ido acompañada a la misma velocidad en el mercado de empresas.

Como decía Kissinger, «la falta de opciones aclara maravillosamente la mente», es decir, el confinamiento nos ha demostrado que el teletrabajo era el camino adecuado, y ahora que ya no es una opción, les toca correr y aprender a los que no tuvieron esa visión. Muchos avances que pensábamos que nos llevarían meses o incluso años implementar, los hemos conseguido de un día para otro, como el teletrabajo o la teleformación. En relación con el teletrabajo, que muchas empresas han adoptado para hacer frente a la situación actual, es muy recomendable que se adopten medidas para garantizar la seguridad en los dispositivos utilizados durante el teletrabajo, tales como:

  • Se recomienda que el sistema operativo y las aplicaciones estén correctamente actualizados.
  • Cambiar periódicamente las contraseñas y no utilizar una única para todo.
  • Implementar doble factor de autenticación a los usuarios que realicen teletrabajo.
  • Disponer de un antivirus y firewall activos.
  • No olvidar cerrar la sesión al terminar de trabajar.
  • Huir de los bulos y la desinformación

Asimismo, en todas las situaciones, y más en una como la actual, es vital que la información que compartamos sea veraz y contrastada, por ello, la desinformación y los bulos son otro enemigo a batir. En este sentido es muy importante:

  • No difundir información que no provenga de medios y fuentes oficiales.
  • No contribuir a la difusión de contenido no contrastado.
  • No compartir mensajes que puedan generar alarma en la población.
  • No olvidar que la creación y difusión de “fake news” puede tener consecuencias penales.

Sólo a modo de ejemplo, se han detectado casos de phishing tan llamativos como el de ofrecer subscripciones gratuitas durante 5 años a plataformas de música digital, suplantaciones a instituciones como UNICEF o la propia Organización Mundial de la Salud, todas ellas solicitando nuestros datos personales con motivo de alguna campaña relacionada con el Coronavirus.

De la misma manera, también se han detectado varios casos de intentos de estafa a farmacias y empresas relacionadas con el sector, en los que se les ofrece grandes cantidades de mascarillas y productos similares muy demandados a consecuencia de esta crisis sanitaria.

Implantar el teletrabajo en la empresa no es una cuestión que se realice rápidamente porque se deben valorar diferentes escenarios y configuraciones. Una implementación demasiado rápida del teletrabajo, sin respetar las recomendaciones de seguridad, puede suponer la apertura de la puerta de la empresa a los ciberdelincuentes o el vernos envueltos en una brecha de información accidental. Un incidente de seguridad ocasionado por habilitar el teletrabajo de una manera insegura puede provocar unas pérdidas económicas y reputacionales mucho peores que no permitirlo y dejar de trabajar unos días.

Otro aspecto a tener en cuenta, que afecta sobre todo a grandes organizaciones, es la carga de trabajo que ocasione en los sistemas internos de la empresa el teletrabajo. Cuando una cantidad más o menos grande de empleados realiza teletrabajo se pueden producir comportamientos inestables del sistema. Una buena práctica, siempre que sea posible, es realizar pruebas de carga en escenarios simulados antes de permitir teletrabajar a un gran volumen de empleados.

Si ya has repasado todas las consideraciones anteriores puedes lanzar a tus empleados o a ti mismo al teletrabajo. Ojalá pase pronto la crisis sanitaria y solo tengas que usarlo voluntariamente, para permitir conciliar o para contar con talento remoto.