Programas Apoyo a PYMES por el COVID-19

El Gobierno de España refuerza la respuesta económica y social al COVID-19 con más de 30 medidas adicionales para apoyar a Pyme Digital ciudadanos y empresas.

En lo referente a medidas para impulsar la digitalización de las pymes, se disponen diversas medidas de apoyo a las pymes para impulsar su adaptación al entorno digital a través del programa Acelera, dotado con 250 millones de euros, dirigidos a ayudas para I+D+i, y a financiar la inversión en adquisición de equipamiento o soluciones de trabajo no presencial.

PROGRAMAS DE APOYO Y FORMACION: Estos programas forman parte de las medidas extraordinarias que EOI y la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, para contrarrestar los efectos del COVID-19. Este Programa de Formación y Capacitación, contempla tres actuaciones:

1.- Asesoramiento PYME: Prestar un servicio de asesoramiento personalizado a personas emprendedoras, PYMES o autónomos, con el objetivo de minimizar el impacto de la crisis del COVID-19. Profesionales especializados analizarán, junto a los participantes, sus empresas y modelos de negocio y desarrollarán un plan estratégico de impulso y mejora, ajustado a sus necesidades. El curso forma parte de las medidas extraordinarias que EOI y la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, para contrarrestar los efectos del COVID-19. Dirigido a personas emprendedoras, fundadoras de una start-up o PYME con personalidad jurídica propia o autónomo.

2.- Asesoramiento Express: En el complejo contexto actual derivado del COVID-19, queremos ayudar a personas emprendedoras y autónomos en la toma de decisiones vinculadas a la gestión financiera y legal de su negocio, mediante formación y asesoramiento especializado. Además incluyendo aspectos específicos de la regulación reciente relacionada con el COVID-19.  Este curso forma parte de las medidas extraordinarias que EOI, junto con la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo para contrarrestar los efectos del COVID-19. Dirigido a personas ocupadas en PYMES, emprendedores/as y autónomos afectados/as por la crisis del COVID-19, que necesiten un apoyo puntual para su empresa.

3.- PYME Digital: Este Curso de Desarrollo de Negocio Digital es un curso práctico que ofrece a personas emprendedoras, PYMES y autónomos, afectados por la crisis del COVID-19, las herramientas clave para facilitar la toma de decisiones en un entorno digital en continua transformación. El curso forma parte de las medidas extraordinarias que EOI y la Secretaría General de Industria y de la PYME (Ministerio de Industria, Comercio y Turismo) están llevando a cabo con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, para contrarrestar los efectos del COVID-19; en este caso buscando acelerar la transformación digital de las organizaciones. Este programa enseña a analizar de forma crítica las necesidades de digitalización en la organización, así como a desarrollar las habilidades necesarias para innovar y llevar a cabo una transformación digital ágil y eficaz.

PROGRAMAS ACELERA PYME: Este Programa está gestionado por la Entidad Pública Empresarial RED.ES El portal Acelera Pyme está destinado a ayudar a las pymes y autónomos con el fin de atenuar el impacto del COVID-19 en su actividad.

En Acelera PYME se van a ir recogiendo todas las medidas que se están poniendo en marcha para ayudar a las pymes y autónomos. Una ventanilla única de información a la que la mayor parte de nuestro tejido productivo pueda acercarse en un solo click. El portal está abierto a la colaboración del sector privado, enlazando los recursos que las entidades colaboradoras pongan a disposición de las pymes y autónomos para fomentar su digitalización y soluciones de teletrabajo.

En Acelera PYME las pymes y autónomos pueden encontrar soluciones de financiación y ayuda económica, soluciones tecnológicas, asesoramiento, recomendaciones en materia de ciberseguridad a tener en cuenta en el contexto actual y actuaciones para fomentar el talento en la pymes y de los autónomos. Incluye:

  • Información actualizada sobre nuevas medidas y dotaciones movilizadas expresamente en la lucha contra el COVID-19. Se incluyen las que están ya disponibles y se irán añadiendo paulatinamente las que se pongan en marcha en las próximas semanas.
  • Una recopilación de soluciones, servicios y herramientas que pueden ser de especial utilidad para las pymes y autónomos, en estos momentos, ofrecidos tanto desde el sector público, como desde el privado.

El Plan Acelera Pyme pone a disposición de pymes y autónomos soluciones tecnológicas orientadas a mantener su actividad y avanzar en procesos de transformación digital, con especial atención, a soluciones de productividad y  del trabajo a distancia para atenuar el impacto de la crisis causada por el COVID-19.

Gracias a las herramientas informáticas y digitales, pueden realizarse las tareas laborales diarias desde dispositivos conectados a Internet, incluyendo reuniones online, llamadas «virtuales» vía voz, videoconferencias o envío de documentos internos.

Además, en un momento de emergencia como el actual, es fundamental conocer todas las medidas de ciberseguridad que están a su alcance.

El programa Acelera Pyme prestará asesoramiento a las pymes y autónomos para su proceso de transformación digital. Vamos a ir poniendo a tu disposición una oferta de servicios ofrecidos por entidades tanto públicas como privadas para acompañarles en su esfuerzo de digitalización.

Además, desde el Programa Acelera Pyme ponemos a disposición distintos instrumento de financiación para impulsar proyectos y en particular su digitalización y sobrellevar el impacto del COVID-19.

Para poder obtener más información de estos programas, los lectores interesados pueden acceder a los enlaces de los respectivos organismos convocantes que se muestran en este post.

Teletrabajo, precauciones en tiempos de Coronavirus

En estos días de confinamiento, entre videollamandas, libros, series, juegos de mesa, cocina y algo de deporte, sorprende hasta qué punto la digitalización se ha hecho presente en casi todos nuestros comportamientos.

Desde el modo en el que nos relacionamos y nos comunicamos, pasando por cómo vivimos nuestro ocio, incluso la realización de actividades tan físicas, como cocinar o el deporte, lo hacemos, en mayor o menor medida, acompañados de nuestras tabletas, smartphones y ordenadores portátiles.

A la vista de la evolución de nuestro comportamiento durante los últimos años, intensificado durante estas últimas semanas de confinamiento, podemos afirmar con rotundidad que los españoles hemos ‘abrazado’ la digitalización en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, esta evolución hacia la digitalización, muy evidente en el mercado de consumo, no ha ido acompañada a la misma velocidad en el mercado de empresas.

Como decía Kissinger, «la falta de opciones aclara maravillosamente la mente», es decir, el confinamiento nos ha demostrado que el teletrabajo era el camino adecuado, y ahora que ya no es una opción, les toca correr y aprender a los que no tuvieron esa visión. Muchos avances que pensábamos que nos llevarían meses o incluso años implementar, los hemos conseguido de un día para otro, como el teletrabajo o la teleformación. En relación con el teletrabajo, que muchas empresas han adoptado para hacer frente a la situación actual, es muy recomendable que se adopten medidas para garantizar la seguridad en los dispositivos utilizados durante el teletrabajo, tales como:

  • Se recomienda que el sistema operativo y las aplicaciones estén correctamente actualizados.
  • Cambiar periódicamente las contraseñas y no utilizar una única para todo.
  • Implementar doble factor de autenticación a los usuarios que realicen teletrabajo.
  • Disponer de un antivirus y firewall activos.
  • No olvidar cerrar la sesión al terminar de trabajar.
  • Huir de los bulos y la desinformación

Asimismo, en todas las situaciones, y más en una como la actual, es vital que la información que compartamos sea veraz y contrastada, por ello, la desinformación y los bulos son otro enemigo a batir. En este sentido es muy importante:

  • No difundir información que no provenga de medios y fuentes oficiales.
  • No contribuir a la difusión de contenido no contrastado.
  • No compartir mensajes que puedan generar alarma en la población.
  • No olvidar que la creación y difusión de “fake news” puede tener consecuencias penales.

Sólo a modo de ejemplo, se han detectado casos de phishing tan llamativos como el de ofrecer subscripciones gratuitas durante 5 años a plataformas de música digital, suplantaciones a instituciones como UNICEF o la propia Organización Mundial de la Salud, todas ellas solicitando nuestros datos personales con motivo de alguna campaña relacionada con el Coronavirus.

De la misma manera, también se han detectado varios casos de intentos de estafa a farmacias y empresas relacionadas con el sector, en los que se les ofrece grandes cantidades de mascarillas y productos similares muy demandados a consecuencia de esta crisis sanitaria.

Implantar el teletrabajo en la empresa no es una cuestión que se realice rápidamente porque se deben valorar diferentes escenarios y configuraciones. Una implementación demasiado rápida del teletrabajo, sin respetar las recomendaciones de seguridad, puede suponer la apertura de la puerta de la empresa a los ciberdelincuentes o el vernos envueltos en una brecha de información accidental. Un incidente de seguridad ocasionado por habilitar el teletrabajo de una manera insegura puede provocar unas pérdidas económicas y reputacionales mucho peores que no permitirlo y dejar de trabajar unos días.

Otro aspecto a tener en cuenta, que afecta sobre todo a grandes organizaciones, es la carga de trabajo que ocasione en los sistemas internos de la empresa el teletrabajo. Cuando una cantidad más o menos grande de empleados realiza teletrabajo se pueden producir comportamientos inestables del sistema. Una buena práctica, siempre que sea posible, es realizar pruebas de carga en escenarios simulados antes de permitir teletrabajar a un gran volumen de empleados.

Si ya has repasado todas las consideraciones anteriores puedes lanzar a tus empleados o a ti mismo al teletrabajo. Ojalá pase pronto la crisis sanitaria y solo tengas que usarlo voluntariamente, para permitir conciliar o para contar con talento remoto.

El confinamiento destapa la escasa digitalización de las empresas

Las empresas españolas se enfrentan a la paralización de la actividad económica que ha conllevado el esfuerzo por frenar la expansión del coronavirus con un déficit de digitalización: aunque el 22% de los trabajadores podría trabajar desde casa, el año pasado apenas lo hicieron 1,5 millones de personas, el 7,5% del total. “La tecnología está disponible, pero ha faltado inversión de las empresas en el sector y formación de los trabajadores y ahora eso es muy difícil improvisarlo”, señala Joan Ramon Barrera, presidente del Cercle Tecnològic de Catalunya (CTecno), la fundación que impulsa las tecnologías de la información en Catalunya.

El 58% de las empresas no tienen personal que pueda trabajar en un entorno digital, pero tampoco lo forman.

El Enabling Digitalization Index, que elabora el grupo Allianz, sitúa a España en el puesto 27 de los 115 estudiados, en una lista que encabezan Estados Unidos, Alemania y Holanda como los tres países más avanzados en la digitalización de las empresas. “España sigue estando en la frontera entre las economías de segundo nivel y las más avanzadas del mundo en materia de digitalización”, explicó Carina Szpilka, presidenta de la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital) en la presentación del último informe sobre el Estado de la Digitalización en España . El informe de la asociación asegura que “aunque es difícil encontrar hoy empresas que no usen tecnologías digitales, en la mayoría de los casos no se aprovecha todo su potencial”.

Los datos de IDC Research señalan que la inversión en tecnologías de la información en España alcanzó en el año pasado los 48.800 millones de euros, y es aún menor que en el 2008. La magnitud de la cifra, además, lleva a engaño: 1.400 millones corresponden a inversiones de capital en empresas de sectores tecnológicos; 34.500 millones de euros a la facturación de las empresas de telecomunicaciones y otros 5.500 millones la inversión que estas grandes firmas realizan en despliegue de redes y en actividades de I+D, según los datos de Digital.es, la patronal de los grandes operadores de red de España.

La escasa digitalización viene marcada por las propias características del tejido empresarial español, formado por microempresa, y por el peso de sectores poco innovadores como la hostelería y restauración y la construcción, de manera que según Eurostat el 57% de las empresas españolas tiene un bajo nivel de intensidad digital.

Así, según el European Private Business Survey 2019, elaborado por PwC, aunque el 78% de las empresas medianas españolas consideran “muy relevante” la digitalización para su supervivencia (frente sólo el 65% de las europeas) prácticamente no invierten en ello: sólo el 22% de las compañías entrevistadas presupuestan para digitalización más del 5% de sus inversiones, en contraste con los países más avanzados (Dinamarca, Noruega o Suecia), que destinan a ello entre el 42% y el 50% de sus fondos.

La escasa digitalización se relaciona también por la escasa cualificación del personal. Sólo el 42% de las empresas consultadas en el barómetro de CTecno considera que su personal tiene competencias adaptadas a la era digital, pero son aún menos las que ofrecen formación generalizada a su plantilla (el 32%). Un estudio realizado por UGT destacó que en el conjunto de España el 33,5% de los trabajadores asegura que no sabe manejarse en entornos de trabajo digitales básicos (ordenador o PDA).

Joan Ramon Barrera destaca que la clave para adaptarse a la crisis ha sido precisamente la cultura empresarial de las empresas. “Los grandes fabricantes como Microsoft o Citrix están ofreciendo licencias gratis de sus aplicaciones durante seis meses… pero las empresas no pueden aprovecharlas porque su personal no podría usarlas”, lamenta. A su juicio, las empresas han utilizado la tecnología para hacerse más eficientes y reducir costes, o como canal de venta comercial, a través de páginas web, pero no para cambiar cómo se hacen las cosas. “La tecnología no se ha orientado a sus propios trabajadores, y ahora es muy difícil forzar ese cambio cultural a toda prisa”.

“Hay industrias enteras que se han de transformar y esta crisis les obligará a hacerlo porque advertirán que no hacerlo las sitúa al borde del cierre”, explicó. “Esta crisis marcará un antes y un después en la digitalización del país”, señala.

Tecnologías disruptivas para PYMES

Hace varios miles de años se produjo un hecho relevante en la historia de la Humanidad: la extinción del “Homo Neanderthalensis”, superado por el “Homo Sapiens” y su mayor capacidad de adaptación al medio. Actualmente la pequeña y mediana empresa  se enfrenta también a un hecho histórico en su evolución: entender el presente y anticipar el futuro. Delo contrario, las reglas de la selección natural harán el resto.

En la última década hemos experimentado el avance acelerado de nuevas tecnologías. Sin embargo, fue en los últimos cinco años cuando se inició un camino de masificación. Hoy, desde los ámbitos domésticos hasta los profesionales, hemos incorporado términos tecnológicos que ya son entendibles y fáciles de ejemplificar.

Las tecnologías disruptivas, como la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial, continúan transformando el trabajo, cómo se hace y quién lo hace. En el mundo empresarial ya no alcanza con tener una oficina física, es necesario adoptar herramientas del mundo online ya que son los propios usuarios y clientes los que exigen a las empresas poner a su alcance servicios digitales.

Especialistas del sector detectaron que, aunque las compañías son conscientes de la necesidad de transformación, existen ciertos obstáculos como la falta de conocimiento y la dificultad para definir una estrategia y plan de evolución. «Las resistencias y dificultades que presentan las pequeñas y medianas empresas con relación a modernizarse tienen que ver con el temor a meterse con algo desconocido, o algo con lo que pueden ser engañados», explica Cristian Malaspina, CEO de DataWise y creador del servicio de nube 100% local, DataCloud. Ahora bien, ¿Cuáles son las mejores opciones para invertir en tecnología este 2020?

Las Nubes Híbridas: Este tipo de Cloud Computing permite que el usuario tenga una parte de los datos en su propia nube privada y otra parte en una nube pública. “Con esta nueva tendencia las compañías pueden elegir en qué cloud almacenar su carga de trabajo crítica y su carga de trabajo menos importante para así, tener más control de su información. Además, brinda flexibilidad en la transferencia y gestión de datos al igual que optimiza procesos y recursos”, detalla Malaspina, creador de la nube local DataCloud y experto en temas de Cloud Computing.

El Machine Learning (aprendizaje automático): Permite analizar todos los datos almacenados en las bases de cada empresa y detectar patrones de comportamiento y consumo. La posibilidad de extraer información valiosa ya sea de clientes o propia de la compañía, supone una ventaja competitiva logrando favorecer los resultados y las predicciones de valor para tomar mejores decisiones y desarrollar mejores acciones de negocio.

La Analítica Aumentada: esta herramienta está tomando protagonismo en campos como la inteligencia de negocio, la experiencia del cliente y otras áreas que se están potenciando con la transformación digital. Tanto para PyMes como para grandes empresas, es indispensable identificar fácilmente tendencias y posibles problemas para actuar con más agilidad y aprovechar las oportunidades y ventajas. Por ejemplo, sirve para predecir abandonos de clientes, analizar resultados empresariales, detectar anomalías y fraudes en nuestras cuentas y conocer mejor al usuario para dar una mejor experiencia.

La tecnología está hoy a su disposición para resolver sus problemas de negocio.  Quienes no adopten estas nuevas tecnologías, combinadas con su experiencia de negocio, estarán dando una gran ventaja a sus competidores.

Nuevas obligaciones para las empresas en materia de ciberseguridad.

La ciberseguridad es ahora más importante que nunca. Gobiernos, empresas y particulares usan software y todo el universo está cada vez más conectado. También lo están los dispositivos, lo que abre oportunidades de crecer como sociedad, pero también propone nuevos retos… ¡y nuevas ventanas para los criminales online!

En VirusTotal se analizan más de dos millones de ficheros únicos y nuevos al día, de los cuales más de 350.000 son detectados por cinco o más motores antivirus e identificados como software malicioso. Hablamos de 350.000 nuevas variantes de malware al día.

Ante este panorama, las pérdidas económicas provocadas por los ataques informáticos ascendieron al 0,8% del PIB mundial, es decir, a unos 74,15 billones de euros en 2018. Esta cifra incluida en el informe “Panorama actual de la ciberseguridad en España” de Google no ha parado de aumentar en 2019 y su previsión de crecimiento es aún peor para 2020.

Por este motivo, es lógico que los gobiernos de todo el mundo estén ahondando en diferentes legislaciones que favorezcan un aumento de la ciberseguridad. No en vano, un ataque a una empresa que preste servicios esenciales y/o infraestructuras críticas para un país, puede meter en problemas graves a toda la nación por falta de suministros de primera necesidad.

Por otro lado, el 99,8% del tejido empresarial español no se considera un objetivo atractivo para un ciberataque. Esto se traduce en que casi 3 millones de empresas en España están poco o nada protegidas contra hackers. La cultura de la ciberseguridad en las pymes españolas es todavía reactiva.

En este sentido, el documento que tiene entre manos el Gobierno español es el borrador del Real Decreto que desarrolla precisamente el 12/2018, de seguridad de las redes y sistemas de información para los operadores de servicios esenciales y sus proveedores.

Para aclarar la situación actual, Vicente Moret, del área de ciberseguridad de Andersen Tax & Legal, ha elaborado una guía para despejar las principales dudas sobre las nuevas obligaciones que tendrán que atender las empresas una vez se apruebe el texto definitivo.

¿En qué estado se encuentra el borrador con el nuevo Gobierno? ¿Es posible que se introduzcan nuevas modificaciones? En la misma situación que hace dos meses. Está pendiente de su aprobación en Consejo de Ministros y de la correspondiente publicación.

¿Será obligatorio un responsable de seguridad de la información (RSI) para todas las compañías? El RSI deberá ser nombrado por las empresas que hayan sido designadas como operadores de servicios esenciales o infraestructuras críticas, independientemente de dónde esté situado su domicilio social. Los sectores clave son energía, salud, TIC, industria nuclear, financiero y transporte, entre otros.

Respecto a los prestadores de servicios digitales, se incluirían mercados en línea, motores de búsqueda online o servicios de computación en la nube.

¿Cuáles son sus responsabilidades ? Son muchas y variadas. Destacan, entre otras, elaborar y proponer las políticas de seguridad de redes y sistemas de la organización que incluyan las medidas concretas; desarrollar procedimientos; llevar a cabo auditorías periódicas de seguridad; notificar los incidentes a la autoridad competente; actuar como capacitador de buenas prácticas y aplicar las guías de la Administración.

Además, deberá hacerlo manteniendo la debida independencia respecto a los responsables de sistemas de información y ostentando una posición en la organización que facilite el desarrollo de esas funciones y una comunicación real y efectiva con la alta dirección, según establece el borrador de reglamento.

¿Están las empresas españolas preparadas para las nuevas obligaciones? Las que tienen más capacidades y volumen y en ciertos sectores, como el financiero o el energético, probablemente sí.

¿Están cumpliendo con las ya establecidas en el RD 12/2018? Las empresas obligadas ya han empezado a adaptarse para llevar a cabo un debido cumplimiento normativo, que además les permite mitigar posibles responsabilidades en caso de brecha grave de seguridad.

¿A qué sanciones se pueden llegar a enfrentar las empresas si no cumplen? Hay un completo régimen sancionador, siendo responsables los operadores de servicios esenciales y los proveedores de servicios digitales. Por la comisión de infracciones muy graves, la multa será de 500.001 euros hasta un millón de euros; las graves de 100.001 euros hasta 500.000 euros; y las leves se castigarán con amonestación o multa de hasta 100.000 euros.

El futuro tiene pocas certezas, pero sí sabemos que será más automático y dependiente de la tecnología. Atrás quedaron los días en los que nuestro trabajo era proteger ordenadores. Nuestra acción ahora es construir confianza ofreciendo seguridad a negocios, personas y gobiernos. Nuestro nuevo trabajo es proteger a la sociedad, algo en lo que todos podemos y debemos participar de forma activa.