Cómo crear un portafolio profesional de éxito.

A día de hoy existen muchas plataformas web que ofrecen trabajo a profesionales autónomos y uno de los requisitos básicos para poder enviar nuestra propuesta es aportar un portafolio completo y de calidad.

El portafolio profesional es un documento físico o digital de presentación que no solo incluye datos personales, experiencia laboral y formación, sino que también ofrece muestras reales de nuestro trabajo con el fin de demostrar las habilidades y aptitudes que afirmamos poseer.

FUENTE: INFOAUTONOMOS

Cómo fidelizar clientes.

Para muchos, un cliente fiel es el que repite sus compras a la empresa. Para otros es el que compra más cada vez. Todos están en lo cierto, aunque no hay que olvidar otro factor importante de la lealtad. Para saber cómo fidelizar clientes, antes hay que tener claro el objetivo:

1. Que el cliente compre con más frecuencia.

2. Que el cliente invierta cada vez más dinero en sus compras.

3. Que no se plantee otras alternativas y que ignore a la competencia.

Los medios de comunicación social son el canal idóneo para trabajar cómo fidelizar clientes, ya que permiten mejorar la comunicación de forma muy efectiva. Social Media es la herramienta más realista si se quiere tomar el pulso del mercado de la demanda. La toma de decisiones debe basarse en datos objetivos y, por tanto, es necesario cuantificar el valor de la lealtad del cliente, un concepto que se articula en torno a dos variables:

• Coste de adquisición de nuevos clientes.
• Valor potencial de un cliente a lo largo de su ciclo de vida.

Inversión y estrategia son el secreto de quienes saben cómo fidelizar clientes con los Medios Sociales.

La accesibilidad, facilidad y alcance de los medios de comunicación social hacen que muchas empresas crean que todo es posible y que, sin necesidad de un plan y sin casi siquiera inversión, les parezca que pueden conseguir clientes más fieles. Este error estratégico y se nota en los resultados:

• No es lo mismo conseguir muchos leads que muchos clientes. Nada que ver disponer de una importante cartera de clientes que contar con una nutrida relación de clientes fieles.
• La coherencia es crucial para la imagen de marca y por eso hace falta una estrategia en Social Media que determine qué nivel de calidad de la información se requiere. Es decir, aportar valor al usuario con los contenidos online.
• Los medios de Social Media no sólo se hacen eco de lo que sucede en la red, sino que, de forma prioritaria se emplean para opinar sobre el servicio al cliente o la calidad de los productos de las empresas.

• Como en cualquier medio, es preciso hacer un seguimiento. El establecimiento de indicadores permitirá reajustar las acciones a medida que se vayan produciendo cambios en la demanda.
• Hay que saber quién es quién y reconocer a los clientes más valiosos. A ellos habrá que dirigir todos los esfuerzos y la inversión.

Es frecuente que quienes se plantean cómo fidelizar clientes lo hacen desde una perspectiva simplista que sólo mira hacia el área de marketing. Gran error. Las organizaciones empresariales que disfrutan de esa lealtad de los clientes, las que reamente han descubierto cómo fidelizar clientes, saben que ésa no es más que la punta del iceberg.

Hay que trabajar estos aspectos si se quiere dar con la fórmula mágica de cómo fidelizar clientes.

ENLACES:  Fidelizar clientes      10 Trucos

El método Just in Time en la Pyme de servicios.

El Just in Time nace en Japón, donde fue aplicado por la empresa Toyota a principios de los años 50 y el propósito principal era eliminar todos los elementos innecesarios en el área de producción que incluye desde el departamento de compras de materias primas, hasta el de servicio al cliente, pasando por recursos humanos, finanzas, etc. En una nación pequeña como Japón, el bien más preciado es el espacio físico. Por ello, uno de los pilares de la nueva filosofía fue precisamente el ahorro de espacio, la eliminación de desperdicios y, en conclusión, la eliminación de la carga que supone el inventario.

Las siglas J.I.T. se corresponden a la expresión anglosajona «Just In Time», cuya traducción es «Justo A Tiempo». Y precisamente la denominación de este método productivo indica su filosofía de trabajo: «las materias primas y los productos llegan justo a tiempo, bien para la fabricación o para el servicio al cliente».

Si se considera que el sistema «Just In Time» es un método para reducir los niveles de existencias, parece claro que su aplicación en el sector servicios resulta bastante limitada. Sin embargo, el sistema va mucho más allá de la reducción de stocks, y persigue eliminar el desperdicio, dar mayor uniformidad a las operaciones, promover la adaptabilidad, estrechar las relaciones con los proveedores y ajustar rápidamente el sistema productivo a las variaciones de la demanda.

Sobre la base de esta idea, la producción «Just In Time» es capaz de elaborar rápidamente una mayor variedad de productos a un coste reducido. Algunos de los elementos del sistema «Just In Time» pueden ser observados en determinadas empresas dedicadas a la prestación de servicios como por ejemplo:

– Empresas constructoras que adquieren los materiales en la medida en que los precisan.
– Trabajadores polivalentes en los grandes almacenes que pueden desarrollar diferentes tareas.
– Equipos de trabajo en los restaurantes de comida rápida, que permiten añadir personal en las          horas punta y reducirlo en los momentos de menor demanda.
– Supermercados que rellenan sus estanterías a medida que los clientes retiran artículos.

No debemos olvidar que uno de los principios que consagra el sistema «Just In Time» es la proximidad al cliente, rasgo en el que la prestación de servicios se ha distinguido tradicionalmente.

Es necesario partir de la base de que el «Just In Time» no es solamente un método productivo, sino una filosofía, y que por lo tanto no se debe implantar, sino que se debe enseñar y del que se deben mostrar sus virtudes y sus inconvenientes, de tal modo que el trabajador aprenda esta filosofía por iniciativa propia, y por imposición.

El crear vínculos con los clientes principales constituye el último eslabón de la cadena del «Just In Time» que pasa a través de los proveedores, la empresa y tiene su punto final en el cliente. Es importante incluir a los clientes en una aplicación del «Just In Time» ya que su participación puede mitigar los problemas de planificación. En la aplicación del «Just In Time», el proceso total de implantación está fuertemente soportado por la participación activa de todo el personal de la empresa en actividades de mejora, las cuales contribuyen a elevar la motivación de estos empleados.

ENLACES: EOI   JIT EN LOS SERVICIOS

Fidelización: Porqué es importante para la Pyme.

Los expertos afirman que cuesta de 5 a 10 veces más adquirir un nuevo cliente que fidelizar uno ya existente. Además, un cliente actual gasta un 67% más que uno nuevo. Cifras como estas, demuestran realmente la importancia de la lealtad y fidelidad de los clientes.

¿Qué son los programas de fidelización?

Un programa de fidelización es una estrategia de marketing con el propósito de premiar el comportamiento de compra de sus clientes, lo que produce en ellos un sentido de lealtad y fidelidad hacia la empresa.

¿Por qué implantar un programa de fidelización?

Un programa de fidelización requiere la asignación de recursos económicos y humanos. Esta asignación de recursos se tiene que valorar como una buena opción para mejorar los ingresos y maximizar el retorno de la inversión. Seguidamente se enumeran las variables que se venm afectadas por la impalntación de un programa de fidelización:

1. Impulsa el crecimiento del negocio.
Cada programa de fidelización puede producir diferentes resultados en función de los objetivos trazados. No cabe duda que cada vez que han sido implementados como modelo de expansión y crecimiento se ha verificado un crecimiento destacable.

2. Incrementa tus ingresos.
Según una publicación realizada por Forbes en febrero de 2013, mantener a un cliente existente cuesta 7 veces menos que adquirir uno nuevo. En este sentido, los recursos que destinados a crear y poner en marcha programas de fidelización no tienen punto de comparación con los gastos generados por la búsqueda y adquisición de nuevos clientes.

3. Mejora la reputación.
“Un cliente satisfecho, es un cliente feliz”. Esta frase debe convertirse en un referente para un programa de fidelización. Si los clientes se sienten apreciados y valorados, lo más seguro es que permanezcan leales al negocio y que además lo recomienden a otros. Esto se convierte en un proceso de “boca a boca” que repercutirá positivamente en la reputación de la Pyme y por consiguiente en su crecimiento.

4. Aumentan las ventas mediante la inclusión de incentivos.
Los clientes valoran los programas de fidelización principalmente por los incentivos adicionales que reciben al realizar una nueva compra. Este tipo de incentivos deben estar alineados en función del número de veces que han realizado una compra, el artículo comprado, la inversión realizada y sobre todo en base a la satisfacción de sus deseos y necesidades. Dependiendo de la intención de compra de los clientes (online u offline) se podrán establecer programas de incentivos que satisfagan sus necesidades.

5. Proporciona información acerca del comportamiento del nicho de mercado.
Un programa de fidelización además de fomentar una relación más cercana con los clientes, permite obtener datos de suma importancia para entender su comportamiento en relación a qué evitan comprar y qué los induce a gastar su dinero.

6. Hace feliz a los clientes.
Ofrecer recompensas o incentivos a los clientes más fieles no produce ningún efecto sobre los productos y/o servicios pero si marca la diferencia en cuanto a la competencia y sobre todo mantiene a los clientes satisfechos y felices.

Un programa de fidelización establece una relación de beneficio tanto para los clientes como para el crecimiento de la Pyme.

ENLACE:  SERVICIOS PARA PYMES

El Cuadro de Mando Integral

La Cátedra Madrid Excelente, tiene publicada una obra de gran ayuda para la Dirección de las Empresas, “El Cuadro de Mando Integral, una herramienta de gestión al servicio de las empresas”.

El Cuadro de Mando Integral aparece como una herramienta de gestión desarrollada en la Universidad de Harvard por los profesores Robert Kaplan y David Norton en 1992.

Si bien es cierto que con anterioridad se habían desarrollado otras herramientas de gestión basadas fundamentalmente en la calidad y en los clientes, éstas fracasaron por su incapacidad para explicar de forma íntegra y global el funcionamiento y los resultados empresariales.

Por el contrario, el Cuadro de Mando Integral se ha revelado como un poderoso instrumento para medir el desempeño corporativo y se ha demostrado que es muy efectivo para enlazar la visión, la misión y la estrategia.

Además, permite ofrecer una visión completa de la organización, siendo el elemento esencial del sistema de información que sirve de apoyo al sistema de control de gestión en su misión de mejorar su nivel de competitividad en el largo plazo.

El Cuadro de Mando Integral sitúa a la estrategia en el centro de la organización y se enfoca hacia las diferentes áreas que la integran.

Muestra la interrelación entre la misión de la organización y las perspectivas financiera, de clientes, procesos internos y de potenciales, a través de una serie de indicadores.

Traducción de la estrategia empresarial a términos operativos

La introducción del Cuadro de Mando Integral en la Dirección de Empresas no responde a un sistema de valoración de los resultados empresariales, sino a una herramienta de gestión que permite la correcta implantación de estrategias.

Los primeros usuarios del Cuadro de Mando Integral comprobaron como si se realizaba una elección correcta de los objetivos y de los indicadores, el Cuadro de Mando Integral explicaba la línea de impulso de la empresa, a la vez que hacía posible su medición y guiar el comportamiento de la dirección de la estrategia, debido a que los objetivos influyen en el comportamiento.

De esta forma, su filosofía radica en una mayor atención a los objetivos que a la definición de una lista de indicadores; basarse fundamentalmente en indicadores financieros lleva a las organizaciones a cometer errores estratégicos en ocasiones insalvables, ya que proporcionan una visión tardía o con retraso de las consecuencias de acciones estratégicas emprendidas en el pasado.

Una vez definidas la visión, la misión y la estrategia empresarial se establecen o definen los objetivos estratégicos.

Con el fin de hacer operativos los objetivos estratégicos se definen los correspondientes indicadores financieros y no financieros, así como sus valores previstos. Estos objetivos estratégicos deben concretarse en acciones estratégicas que aseguren su consecución.

A cada acción estratégica se le asigna un responsable, un plazo y un presupuesto. A este paso de la visión a definición estratégica y su consecución en acciones, Kaplan y Norton lo denominaron “Transformando la Estrategia en Acción”.

Por otro lado, cada objetivo, indicador y acciones son definidos para una perspectiva particular. Sus creadores definen cuatro perspectivas básicas: finanzas, clientes, procesos internos y potenciales (aprendizaje – crecimiento).