Pymes españolas en la era post-covid

Se han producido multitud de cambios desde que la COVID-19 irrumpió en nuestro día a día, hasta el punto que es difícil evaluar cuánto ha cambiado realmente el panorama para las pymes.

Con más dificultades que nunca para satisfacer las expectativas de los clientes que van desde los requisitos de seguridad e higienización hasta la capacidad de ofrecer servicio evitando todo contacto, la comunicación se ha convertido en algo indispensable para transmitir a los clientes todos los esfuerzos que las empresas están realizando.

La pandemia está teniendo efectos importantes en las pymes en España: solo un 18 % siguen adelante normalmente, y un 70 % han tenido que ajustar su estructura, en menor o mayor medida. Este último dato aporta algo de optimismo, ya que sugiere que las empresas se están adaptando para superar la crisis, un argumento que sale reforzado por el siguiente dato muy relevante: 1 de cada 5 pymes han comprado un CRM durante el último año.

El informe también detecta una tendencia general entre las pymes a acelerar el uso de tecnología, un 65 % de las empresas en crecimiento han aumentado el ritmo de sus inversiones tecnológicas durante la pandemia.

El impacto de la COVID-19 en las pymes ha sido importante, con tres cambios destacados: un mayor peso en la comunicación con los clientes, la necesidad de trabajar más las ventas y un proceso en curso de aceleración tecnológica para recuperarse más rápido de la crisis. Implementar un ERP y hacerlo en la experiencia que aportará la crisis generada por Covid-19 impulsará el cambio en muchas organizaciones. A la vuelta nos encontraremos más pymes con estructuras más orgánicas y mucho más flexibles. Además, la obligatoriedad del trabajo en remoto habrá dotado a muchos equipos, no solo, de las soluciones necesarias para hacerlo, sino también de la experiencia que necesitaban para dar el salto.

Es momento de evaluar las necesidades que tendrán los clientes y el nuevo aspecto que presentará el mercado en el entorno post Covid. Hay que empezar a plantearse algunas cuestiones básicas como qué van a necesitar de nosotros los clientes, qué se les podrá ofrecer para ayudarles a acelerar sus negocios, con qué barreras de entrada podremos encontrarnos o cómo van a cambiar los escenarios y la manera de consumir nuestros productos/servicios.

Nadie sabe cómo será el día después ni qué consecuencias reales nos encontraremos cuando empecemos a retomar la normalidad. Pero lo que sí tenemos claro es que esta experiencia nos habrá servido a todos para entender lo importante que es disponer de información en tiempo real y la necesidad de contar con la tecnología necesaria para acceder en remoto a esa información relevante y agilizar la toma de decisiones.

En el entorno de las pymes resulta clave poder aprovechar y también transferir el conocimiento desde el lugar en el que se genera hasta el sitio en el que se debe utilizar. Este “viaje” del conocimiento debe ser fluido y seguro y debe facilitar el trabajo colaborativo, incluso, entre diferentes entornos de trabajo. También, por supuesto, en modelos laborales en los que el trabajo en remoto sea la norma o una forma de operar habitual. Por ejemplo: si los datos financieros aportan un conocimiento amplio y detallado al responsable financiero sobre la situación económica del negocio, este conocimiento debe poder ser accesible, también para el responsable comercial quien, se beneficiará de él para diseñar nuevas políticas y estrategias comerciales.

En definitiva, la adaptación de algunas pymes a esta situación de emergencia impulsará más adelante un cambio de cultura organizativa como fórmula para transitar en el mercado durante los próximos meses. Este cambio de cultura, previsiblemente, se extenderá en el tiempo, ayudando a que los modelos elásticos se impongan, no solo en el entorno de la gestión, sino también, en el ámbito de la prestación de servicio. Nos encontraremos con empresas que apostarán por impulsar la autonomía de su capital humano y por implementar fórmulas de trabajo que faciliten. Y esa imagen de empresa facilitadora, flexible y funcional, se proyectará al mercado con nuevas propuestas de valor.