Informática Forense en un Mundo Digital.

La utilización generalizada de dispositivos informáticos permite la aplicación de un nuevo tipo de ciencia forense basada en el análisis de evidencias digitales.

Nadie duda que en la actualidad gran parte de nuestra actividad diaria descansa en la utilización de diversos dispositivos informáticos y electrónicos. En la vida cotidiana utilizamos habitualmente ordenadores personales, móviles, tabletas, grabadoras, o cámaras por poner ejemplos. Los dispositivos registran muchísima información, no sólo la que gestionamos personalmente sino mucha otra de la que no somos conscientes y que tiene que ver con su funcionamiento interno. Toda esa información es susceptible de ser analizada por terceros para la reconstrucción y prueba de los hechos bajo los cuales habría sido generada.

Obviamente, los conflictos y la actividad delictiva comparten esta característica, por lo que empieza a ser habitual que, para resolver estos casos ante los tribunales, sea necesaria la aplicación de prácticas forenses informáticas que permitan la obtención de evidencias digitales que, a su vez, proporcionen pruebas concluyentes.

La informática forense tiene como objeto la extracción, colección, conservación, análisis y presentación de evidencias digitales relacionadas con la utilización de ordenadores, entendiendo estos en el sentido más amplio de la palabra, es decir, cualquier dispositivo dotado de un sistema operativo, tales como ordenadores personales, portátiles, tabletas, teléfonos móviles, agendas electrónicas, disco duros multimedia, routers, cámaras, grabadoras, centralitas de automóviles, sistemas de alarma, controles industriales, y un sin fin de aparatos.

La informática forense es de gran importancia en la resolución de asuntos criminales, disputas y conflictos civiles, asuntos laborales, asuntos mercantiles, etc. o lo que en el terreno judicial se traduciría en los diversos ámbitos del derecho.

La introducción del análisis forense en un procedimiento judicial aportando valor probatorio a las evidencias digitales requiere la participación del perito en informática, función que habitualmente lleva a cabo un ingeniero en informática que dispone de habilidades adicionales de comunicación oral y escrita, además de ciertos conocimientos del ámbito judicial, lo que le permite facilitar al juez y a las partes la comprensión de las pruebas mediante la elaboración y presentación del correspondiente informe pericial que habrá de ser redactado con el lenguaje más claro y compresible posible.

La utilización de pruebas obtenidas mediante prácticas de informática forense en procedimientos judiciales será una actividad creciente en los próximos años en asuntos de todo tipo.

La utilización generalizada de dispositivos informáticos permite la aplicación de un nuevo tipo de ciencia forense basada en el análisis de evidencias digitales.

Nadie duda que en la actualidad gran parte de nuestra actividad diaria descansa en la utilización de diversos dispositivos informáticos y electrónicos. En la vida cotidiana utilizamos habitualmente ordenadores personales, móviles, tabletas, grabadoras, o cámaras por poner ejemplos. Los dispositivos registran muchísima información, no sólo la que gestionamos personalmente sino mucha otra de la que no somos conscientes y que tiene que ver con su funcionamiento interno. Toda esa información es susceptible de ser analizada por terceros para la reconstrucción y prueba de los hechos bajo los cuales habría sido generada.

Obviamente, los conflictos y la actividad delictiva comparten esta característica, por lo que empieza a ser habitual que, para resolver estos casos ante los tribunales, sea necesaria la aplicación de prácticas forenses informáticas que permitan la obtención de evidencias digitales que, a su vez, proporcionen pruebas concluyentes.

La informática forense tiene como objeto la extracción, colección, conservación, análisis y presentación de evidencias digitales relacionadas con la utilización de ordenadores, entendiendo estos en el sentido más amplio de la palabra, es decir, cualquier dispositivo dotado de un sistema operativo, tales como ordenadores personales, portátiles, tabletas, teléfonos móviles, agendas electrónicas, disco duros multimedia, routers, cámaras, grabadoras, centralitas de automóviles, sistemas de alarma, controles industriales, y un sin fin de aparatos.

La informática forense es de gran importancia en la resolución de asuntos criminales, disputas y conflictos civiles, asuntos laborales, asuntos mercantiles, etc. o lo que en el terreno judicial se traduciría en los diversos ámbitos del derecho.

La introducción del análisis forense en un procedimiento judicial aportando valor probatorio a las evidencias digitales requiere la participación del perito en informática, función que habitualmente lleva a cabo un ingeniero en informática que dispone de habilidades adicionales de comunicación oral y escrita, además de ciertos conocimientos del ámbito judicial, lo que le permite facilitar al juez y a las partes la comprensión de las pruebas mediante la elaboración y presentación del correspondiente informe pericial que habrá de ser redactado con el lenguaje más claro y compresible posible.

La utilización de pruebas obtenidas mediante prácticas de informática forense en procedimientos judiciales será una actividad creciente en los próximos años en asuntos de todo tipo.

ENLACE: TELEMATICA FORENSE

La pirateria en las pymes españolas, un coste muy alto.

El software ilegal es un elemento muy seductor para las pymes en el mundo entero y tener software pirata es algo corriente. Hasta 10,8 millones de euros costó a las empresas europeas la pirateria de software en el pasado año y fue el coste que asumieron las que fueron objeto de acciones legales contra la pirateria por parte de la BSA (Business Software Alliance), la Agencia que defiende los derechos de los fabricantes de programas informáticos.

BSA recibió en el 2013 alrededor de 2.600 denuncias a empresas que estaban utilizando software ilegal o pirata y ejecutó más de 1.300 acciones legales. Los sectores empresariales principales en cuanto a utilización de software fraudulento son la arquitectura y diseño, industria e ingeniería.

En España, en 2013, BSA alcanzó un nuevo récord de denuncias contra pymes por uso de software ilegal, con un incremento del 32% sobre el 2012. Las pymes investigadas tuvieron que pagar alrededor de 715.000 €, como consecuencia de las 212 acciones legales que llevó a cabo BSA contra la pirateria.

Carlos Pérez, socio de Ecija, la firma legal que asesora a la BSA en España: «Por segundo año consecutivo, hemos alcanzado récord de registros en 2013 en España. Estamos incrementando nuestra actividad judicial, aplicando la ley y mostrando a las empresas que, al final, cometer un delito tiene consecuencias. Y utilizar software sin licencia es un delito con consecuencias graves que pueden afectar negativamente a las empresas y a la supervivencia de su negocio. Invertir en software legal es invertir en innovación, crecimiento y seguridad. Tratar de ahorrar costes usando software sin licencia es una falsa creencia, un grave error y un retroceso en los intereses de futuro de la compañía «.

Y añade: «Desde BSA vamos a seguir trabajando duro para defender los derechos de propiedad intelectual de las empresas de software, contemplando todas las formas de pirateria que puedan ir apareciendo. Por ejemplo, en los últimos años está aumentando la pirateria de software en entornos de cloud computing y la legislación comienza a tenerlo en cuenta. De hecho, el anteproyecto de nuevo Código Penal en España incluye las herramientas suficientes para combatir con éxito este nuevo tipo de piratería».

Los 3 sectores con mayor software pirata detectado durante 2013 fueron industria, ventas/distribución e ingeniería, en este orden. Y las ciudades con mayor número de casos de pirateria reportados en nuestro país fueron Madrid, Barcelona y Valencia.

Según el último estudio de BSA, “Los beneficios económicos de reducir la pirateria de software y recortar en 10 puntos durante los próximos cuatro años la tasa del 42% de piratería de software que sufre hoy España, podría crear 2.244 nuevos empleos, generar 2.000 millones de € adicionales para nuestro PIB, y 375 millones de € en impuestos para el año 2013. El informe también señala que más 80% de esos beneficios irían directamente a la economía local”.

Proteger la propiedad intelectual fomenta la innovación que conduce al crecimiento económico, la creación de empleo y, por tanto, fomenta el desarrollo masivo de la industria del conocimiento. Por otra parte, hay que añadir los problemas que se derivan de la pirateria, tales como la pérdida de datos o fallos críticos en los sistemas informáticos, ataques de virus informáticos y malware y daños en la imagen de la Pyme.

ENLACES: BSA     ABC TECNOLOGIA