Entrenadores digitales para la transformación digital

El hecho digital está modificando profundamente la sociedad y, por consiguiente, el tejido empresarial a un ritmo trepidante y de una manera integral.

Un contexto que obliga a las empresas a repensar todo tipo de procesos. “La transformación digital es la palabra de moda, pero este cambio no solo afecta a la infraestructura de la empresa. De hecho, el activo más importante son las propias personas”, explicó la presidenta de Inesdi Digital Business School, Joana Sánchez, durante la presentación del estudio Top 25 de las profesiones digitales. Sánchez fue más allá, y afirmó que el grado de verdadera madurez digital de las compañías se mide en base a cómo sus profesionales incorporan esta transformación tecnológica a sí mismos. “Porque si cambia la empresa, pero no lo hacemos ni los empleados ni los directivos, difícilmente podremos avanzar. Por eso, por el momento, en este grado de madurez, los grupos españoles están suspensos”, alegó Sánchez.

Y aunque la digitalización se ha extendido por todos los sectores de la sociedad, en muchas ocasiones se ha echado de menos un análisis exhaustive que llevase a comprender bien el fenómeno y sus consecuencias a corto y largo plazo.

Uno de los principales errores que se han cometido hasta le fecha es juntar todo el ámbito digital en un punto, y reducir todas las tareas de este macrosector a uno, dos o tres perfiles profesionales. Muchas compañías creen que la digitalización es algo homogéneo, y que un solo perfil puede ocuparse de todas las tareas que entran en esta disciplina. “El mundo digital es enorme, tremendamente amplio, y para cada labor, es necesario un tipo de profesional, porque es imposible conocer todo en este sector”, comentó la directora de contenidos de marketing de Coca-Cola, Sara Gallego. Y en este sentido, muchas veces el principal escollo de las empresas es definir el rol que necesitan y las competencias y responsabilidades de sus directivos y empleados.

Guiar a las compañías en el momento de buscar a los profesionales que necesitan es uno de los objetivos de este estudio elaborado por Inesdi, en el que se han analizado 165 ofertas de trabajo de 104 empresas, con un total de 25 profesiones digitales diferentes, detallando la misión de cada una de estas figuras dentro de la organización.

Precisamente, el ya conocido Big Data es uno de los nueve grandes ámbitos digitales en los que se han clasificado las 165 ofertas analizadas en el citado estudio. A esto se le añaden el de la tecnología e innovación de los negocios, el de diseño y desarrollo digital, el de ecommerce, el de contenido digital, el social media, el de estrategia digital y el de marketing digital. “Y además, entra por primera vez el ámbito de los recursos humanos, porque la transformación digital, sin un cambio de cultura y mentalidad en los profesionales no sirve de nada”, enfatizó Ana Sánchez-Blanco, directora académica de Inesdi.

Fuera del sector que aúna la gestión de personas con la digitalización, en esta edición del estudio han aparecido cuatro nuevas profesiones, que al igual que el responsable de reclutamiento digital y el analista de recursos humanos, se estrenan en esta muestra. Uno de ellos es el experto en desarrollos virales, dentro del ámbito de la estrategia digital, cuya misión es la de acercarse al mercado con un punto de vista innovador y así conectar con los usuarios. Otro perfil es el responsable de visualización de datos de negocio, dentro del ámbito del Big Data. Es el encargado de facilitar la visualización de datos a través de una mezcla entre el diseño y el análisis, “para estudiar y saber representar grandes cantidades de datos”, apuntó Sánchez-Blanco.

Las otras dos profesiones que se estrenan son el responsable de conversión y captación programática, que tiene que maximizar el rendimiento y mejorar las campañas de la empresa, y el experto en realidad virtual, “que tiene la misión de acercar la realidad y cotidianidad de cualquier empleado al mundo virtual”, afirmó.

Otro de los perfiles que amenaza con saltar a las grandes organizaciones es el del artista. El fundador de la firma de ropa Pompeii, Jaime Garrastazu, explicó cómo ahora “estamos inmersos en un nuevo ecosistema que es totalmente cambiante. Quien antes se adapte a la situación, ganará ahora, pero tendrá que volver a hacerlo en unos años para volver, ya que esto es imparable y todo volverá a cambiar”. En el caso de su empresa, la figura del artista es la que ha hecho posible sorprender con nuevas técnicas y tácticas de marketing, “ya que tiene una visión de la realidad totalmente diferente y aporta un valor extra”.

Nos encontramos en pleno proceso de despliegue de una tecnología disruptiva que está modificando los negocios, pero también la sociedad. La informática fue crucial para la mecanización de los procesos, y la posterior conexión de los ordenadores entre ellos desembocó en el nacimiento de una capacidad de procesamiento y distribución de la información difícil de asimilar, y, aún hoy, difícil de imaginar. Esta capacidad de conectarse no ha hecho más que multiplicarse de forma exponencial. Lo digital ha multiplicado exponencialmente la habilidad de conectarnos. Inicialmente, sólo tenían acceso a Internet las empresas y las instituciones, ahora lo tiene buena parte de la ciudadanía, y, muy pronto, será habitual y muy extendida la conexión a los objetos cotidianos como un coche, un contenedor de basura, una farola de la calle o una prótesis. Hoy, las familias hablan por Whatsapp, los alumnos tienen acceso a más información que la conocida por su profesor, la música se ha vuelto digital, no hace falta comprar un periódico para estar informado, los pacientes interrogan a los médicos, los mecánicos de coche visten bata blanca, y un montón de detalles de nuestra vida cotidiana que se han visto profundamente alterados.

Pasa exactamente lo mismo con los negocios. El hecho digital está obligando a repensar procesos de todo tipo: el marketing, el desarrollo de marca, la atención al cliente, la selección de personal, la comunicación interna, la relación con los proveedores, la investigación de mercados, los procesos de internacionalización, la gestión de crisis, los procesos de innovación, la formación de personal y un largo etcétera hasta abastar todos y cada uno de los procesos de cualquier organización, sea cuál sea el área funcional y sea cuál sea el sector.

5 puntos esenciales para la tienda online de una Pyme

La creación de una tienda online se presenta para muchas empresas de reciente creación como un canal de distribución alternativo a los tradicionales, mucho más accesible y barato.

Según un estudio creado por la Fundación Tecnologías de la Información existen más de 400 mil profesionales trabajando en la industria del comercio electrónico, y esta cifra podría llegar al millón en el año 2021. Cada español destinará 961,62 euros a compras a través de la red durante este año 2021, lo que supone un incremento del 12,9% respecto a 2019. Esto quiere decir que nos acercamos al que será el mejor año de la historia, hasta la fecha, para el comercio electrónico.

Respecto al comportamiento del consumidor, cada vez más usuarios compran desde sus smartphones o tablets. En algunos países como EEUU,  las compras desde dispositivos móviles pronto alcanzarán las de equipos de sobremesa.

En este punto es importante recordar que España es líder dentro de los países más relevantes de la UE en penetración de ‘smartphones’, con un 85% de teléfonos inteligentes sobre el total de móviles. Sin embargo todavía son muchas las empresas con una tienda online, no responsive, es decir no adaptada a dispositivos móviles.

Es más según el informe sobre la Implantación de las TIC en Pymes españolas en 2019 que ha desarrollado el ONTSI el 70% de las microempresas no tienen sitio web ni ningún tipo de presencial online.

Por tanto ¿Qué consejos daríamos a aquellas PYMES que están pensando en dar el salto al eCommerce? Estos son los 5 puntos esenciales para que un eCommerce venda. 

1. Invertir en SEO. Existen más de 205 factores de posicionamiento SEO que Google tiene en cuenta para otorgar visibilidad a nuestros productos. No invertir en eCommerce o hacer las cosas a lo loco puede hacer que la tienda online fracase estrepitósamente al no recibir tráfico suficiente. Los efectos de una estrategia SEO no son inmediatos, por lo que de manera complementaria tendremos que invertir en SEM, que nos proporcionará el tráfico necesario durante los primeros meses de funcionamiento.

2. Diseño Responsive. 7 de cada 10 usuarios prefieren hacer sus compras desde una tablet. Si ya se ha creado la tienda online pero esta no es responsive, es necesario intentar solucionarlo cuanto antes.

3. Trabajar los catálogos de productos. En el mundo online no podemos tocar los artículos antes de comprarlos. Para romper esa barrera psicológica, los catálogos de productos de la tienda online deben de ser lo más completos posibles, despejando así cualquier duda que pueda tener el potencial cliente. Trabajar las imágenes de productos, descripciones, atributos (tallas y colores) e incluir opiniones de otros usuarios sobre el producto.

4. Medir los resultados. Es imprescindible utilizar una mínima analítica que permita conocer lo que ocurre en la tienda online. Google Analytics es la herramienta preferida por los «tenderos». Si no se mide lo que sucede en la tienda, tarde o temprano aparecerán los problemas.

5. Logística. Los grandes del eCommerce están invirtiendo importantes cifras en mejorar sus procesos de logística. Cada vez más los usuarios asumen esa calidad del servicio como “normal” y ven como “no aceptable” todo lo que esté por debajo. Una tienda online que no disponga de un buen servicio de logística, está condenada al fracaso. En esto sentido, algunos analistas pronostican que los gastos de envío terminarán por desaparecer en todas las tiendas online.

Los beneficios para pymes de montar una tienda online son los siguientes:

  • Visibilidad: La marca no sólo se limita al ámbito geográfico donde se encuentre la empresa, sino que mediante Internet y las diferentes acciones/herramientas de marketing online, puede ser conocida en cualquier parte que se desee por un precio inferior a lo que implicaría la instalación de una sede física en un país foráneo.
  • Atraer y fidelizar clientes: La web es accesible desde cualquier lugar y hora, por lo que tendremos la oportunidad de generar nuevos clientes. Además, los clientes actuales contarán con otro medio a través del cual poder acceder a nuestros productos.
  • Aumentar las ventas en las tiendas físicas: Los clientes, cada vez más, comparan productos y precios por Internet para luego ir a adquirirlos a las tiendas físicas (webrooming). Esto también ocurre de forma inversa: examinan el producto en las tiendas para después realizar el pedido desde casa (showrooming).
  • Conseguir feedback de los productos ofrecidos más fácilmente: La información facilitada por los clientes suele ser escasa y muy valiosa. A través de una tienda online es mucho más sencillo que un cliente deje su opinión sobre el producto adquirido.
  • Personalización de la oferta (venta cruzada): Se le podrán ofrecer al cliente diferentes propuestas de forma automatizada y de acuerdo a su historial de visitas en el sitio, o características propias y, de esa manera, incrementar la venta.
  • Analítica de negocio: Nos interesa explotar los beneficios del medio en el que vamos a trabajar, uno de ellos es la posibilidad de evaluar constantemente el canal de venta online. De esta manera, comprobaremos cómo funciona, el comportamiento del cliente o las conversiones de visitantes a clientes. Los resultados se utilizarán para ir modificando la tienda online para así poder comprobar cómo responden a estos cambios.

Lo recomendable para una PYME es utilizar una solución web «open source» como Magento o Prestashop, debido a su alta personalización, el alto número de módulos disponibles y el bajo coste de implantación que tienen este tipo de tiendas comparadas con los desarrollos a medida.

La Seguridad de la Información en las Pymes

En un ambiente empresarial globalizado a nivel mundial y competitivo como el que existe en la actualidad, las Pymes dependen cada vez más de la tecnología.

Si cada 30 de noviembre, se reitera la importancia que tiene proteger la información con medidas de seguridad en los sistemas, esta recomendación se hace más que necesaria en 2020. La irrupción del Covid-19 ha obligado a un alto porcentaje de empresas a trasladar gran parte de su actividad económica al mundo digital. El número de transacciones económicas online también se han incrementado, al igual que el consumo de ocio a través de la red. La pandemia ha reforzado nuestra dependencia del uso de la tecnología, pero también ha aumentado el número de ataques cibernéticos.

Reforzar la seguridad de las empresas y organizaciones que manejan datos sensibles e información confidencial es primordial, al igual que lo es proteger la privacidad de los usuarios.

Según un informe reciente publicado por el Consorcio Internacional de Certificación de Seguridad de Sistemas de Información o (ISC)2, organismo con sede en Florida encargado de educar y certificar a los profesionales de la seguridad de la información, más de 3.800 profesionales en Estados Unidos dedican sus esfuerzos a tareas relacionadas con la ciberseguridad.

Si a estos datos sumamos la irrupción de la Covid-19, podemos ver, por primera vez, más trabajadores dedicados a esta problemática como consecuencia de dos factores: una demanda cada vez mayor y más ciberataques derivados del teletrabajo. El estudio recoge la cifra de 700.000 trabajadores dedicados exclusivamente a gestiones de ciberseguridad.

En este sentido, si lo extrapolamos a España, es muy probable que en el 2021 más del 50% de responsables en ciberseguridad de las principales compañías destinen una gran partida presupuestaria con el objetivo de proteger la seguridad de sus datos, sistemas y gestiones con clientes en las empresas. España se situará a la cabeza en cuestiones de seguridad de la información, por encima de países como Francia, Alemania o Reino Unido según el estudio “Cyber Security to Tecnology Purchase Decision Making”.

Amatech Group, compañía tecnológica con más de 20 años de experiencia, ha implantado el teletrabajo de manera escalonada con prestigiosos sistemas de seguridad. “Antes de la irrupción de pandemia, en torno a un 15% de la plantilla ejercía el teletrabajo. Para nosotros ha sido un verdadero reto mandar a todos los trabajadores a casa de forma masiva. En menos de 48 horas toda la plantilla se incorporó al teletrabajo. Todo ello contando con las dificultades de las infraestructuras de nuestros clientes pues no estaban preparado para el teletrabajo”, señala Eva García, directora de RRHH de Amatech Group.

El grupo tecnológico ha reforzado el teletrabajo de sus clientes para proteger sus datos sensibles de manera encriptada alejando a “piratas” de posibles ataques. Las herramientas digitales de las que se sirve Amatech Group, así como sus principales proveedores, han facilitado la inclusión y accesibilidad de cualquier trabajador a sus diferentes dispositivos tecnológicos. La irrupción de la Covid-19 ha “permitido” que puedan seguir desarrollando su trabajo sin problema al estar perfectamente habilitado su plan de Transformación Digital, tanto a nivel interno como para con sus clientes.

Cada vez hay más dispositivos conectados como consecuencia de la globalización y la digitalización. Pero las vulnerabilidades y ataques se hacen cada vez más latentes. En Amatech Group explica Sergio Aguilera: “La información de nuestros clientes se almacena en copias de seguridad cifradas mediante backups encriptados que poseen un sistema de recuperación de la información en caso de tener que responder a ciberataques de manera rápida, inteligente y automatizada gracias al Machine Learning y la Inteligencia Artificial”,

Otra de las herramientas capaces de tapar esos agujeros de seguridad en las empresas es Blockchain, un concepto tecnológico que representa un enfoque innovador para la ciberseguridad. Esto es fruto de la naturaleza y el diseño de la cadena de bloques, que utiliza la criptografía del cifrado y la firma digital.

Los datos que se incluyen en la cadena de bloques están protegidos por la topología descentralizada y distribuida de la red, además de por los algoritmos criptográficos que sellan cada bloque. Esto no impide un ataque informático, pero sí lo complica. El hecho de que la información no se pueda manipular, dado que cada bloque tiene una referencia al anterior y sólo se puede modificar con el consenso de los nodos de la red, también complica la labor de un atacante que quiera romper y alterar la estructura fijada, apunta Arkaitz Carbajo, Responsable Técnico de Innovación de Amatech Group.

En las organizaciones que gestionan datos sensibles y que es imprescindible la confidencialidad de la información, esta se puede proteger haciendo uso de algoritmos criptográficos de cifrado, una opción que permite Blockchain. Por tanto, la cadena de bloques se erige como una candidata a cumplir un papel destacado en la ciberseguridad en las organizaciones empresariales en los próximos años, ofreciendo protección de la identidad, de los datos y de las infraestructuras y permitiendo múltiples aplicaciones para aumentar la seguridad.

Los ciberataques que afrontan las empresas días a día, incluso con pérdida económica muy fuerte causadas por los ataques dañinos como phishing o malware, por no implantar un métodos de detección temprana, y porque no le dan importancia a la misma, o porque creen que invertir en ciberseguridad es un gasto innecesarios, las pymes deben hacer un plan de contingencia, invertir en paquetes informáticos, capacitar a todo el personal en ciberseguridad para que todo hable y manejen el mismo idioma, resguardar los datos en diferentes medio, porque es muy importante para proteger los intereses de las pymes como es la nube que hoy en día tiene mayor demanda y jerarquía para las empresas y compañías.

Si algo marca la diferencia para poder atajar de forma rápida y eficiente un ciberataque, es la inmediatez. Los robots de software, trabajando 24/7, son capaces de controlar, detectar y actuar en tiempo real ante una posible filtración. Esto es gracias a que pueden realizar tareas a lo largo de un ciclo de trabajo y tener parametrizadas las excepciones que, en este caso, son indicios de un ciberataque.

Se puede afirmar que los robots de automatización, ante una petición determinada, bloqueen un sistema o simplemente notifiquen antes de realizar la acción, detectando así, actividades fraudulentas como el phishing o de intento de robo de información.

Recordemos que el Día Internacional de la Seguridad de la Información, fue una propuesta de la prestigiosa Association For Computing Machinery (ACM), tras detectarse el primer caso de malware de propagación en red, conocido como ‘Gusanos de Morris’.

¿Qué es la cuenta de explotación en las Pymes?

La cuenta de explotación o de resultados es el documento contable que expresa los beneficios o pérdidas obtenidos por una empresa en un periodo de tiempo determinado.

La cuenta de resultados o de pérdidas y ganancias es una manera simplificada de calcular el margen de beneficio de una empresa en un ejercicio antes y después de impuestos. Sus dos componentes son la cuenta de explotación y la cuenta de resultados financieros, de las que habrá que detraer, en su caso, el impuesto sobre los beneficios para llegar al resultado final del periodo.

En este sentido, la cuenta de explotación va a reflejar únicamente el resultado obtenido por la empresa en el desarrollo de su propia actividad, obteniéndose como diferencia entre ingresos y gastos de explotación; así, no tiene en cuenta la estructura financiera que permite el desarrollo del negocio, y que plasmada en ingresos y gastos financieros, da lugar al resultado financiero de forma independiente.

1.- Ingresos de explotación: Son los ingresos que obtiene la empresa relacionados con su actividad económica habitual al realizar su objeto social.

2.- Gastos de explotación: Comprende los gastos necesarios para realizar su actividad principal. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • Compras: compras y aprovisionamientos de productos que sean objeto de venta posterior o transformación.
  • Variación de existencias: disminución del inventario con respecto al principio del período, lo que supone un ajuste a la cifra de compras y costes de producción de un periodo.
  • Servicios exteriores: gastos de investigación y desarrollo, arrendamientos, reparaciones, transportes, coste de los seguros, publicidad, teléfono y gastos bancarios.
  • Tributos: pueden ser indirectos, ajustes en el Iva cuando no todo el Iva soportado sea deducible y también pueden ser directos.
  • Gastos de personal: los relacionados con salarios, indemnizaciones, cuotas empresariales de la seguridad social, aportaciones a planes de pensiones a cargo de la empresa y otros gastos de carácter social.
  • Otros gastos de gestión: los derivados de insolvencias firmes de clientes y otros, como la regularización de útiles y herramientas utilizados en el proceso productivo.
  • Pérdidas procedentes de activos no corrientes y gastos excepcionales: corresponden a las pérdidas originadas en la venta de estos activos o al darlos de baja del balance por otras causas, pérdidas ocasionadas en la amortización de obligaciones, y pérdidas derivadas de siniestros y de sanciones y multas.
  • Amortizaciones: expresan la pérdida sistemática experimentada por bienes del activo no corriente, materiales o intangibles, por su utilización en el proceso productivo, y también por las inversiones inmobiliarias.

La obligación de informar exhaustivamente a las autoridades fiscales sobre los ingresos y los gastos de una empresa afecta tanto a las grandes compañías como a las Pymes. Ttodos tienen que presentar sus cuentas en el Registro Mercantil e informar a Hacienda de su rentabilidad.

Las Pymes cuentan con un Plan General Contable que establece la obligación para estas sociedades de formular el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio neto. Una vez termina el ejercicio contable, las empresas cuentan con un periodo de tres meses para elaborar la cuenta de pérdidas y ganancias y el resto de estados financieros obligatorios.

En España es la Agencia Estatal Tributaria el organismo que concentra la labor recaudatoria a favor del estado. Si bien lascuentas anuales se presentan en el Registro Mercantil para su legalización y registro, Hacienda necesita contar con la información que les permita determinar el margen de beneficio de una empresa y su grado de participación en las arcas generales mediante la carga impositiva en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF.

¿Por qué es importante para la Pyme un programa de fidelización?

Con los esfuerzos centrados en captar nuevos clientes es frecuente que las pymes olviden la importancia de la retención y fidelización de sus clientes.

Los expertos afirman que cuesta de 5 a 10 veces más adquirir un nuevo cliente que fidelizar uno ya existente. Además, un cliente actual gasta un 67% más que uno nuevo. Cifras como estas, demuestran realmente la importancia de la lealtad y fidelidad de los clientes.

¿Qué son los programas de fidelización?

Un plan de fidelización, debe comenzar por conocer el perfil de los clientes, cuáles son sus preocupaciones y necesidades para poder ofrecerles valor. Frecuentemente las empresas se centran en modelos de retención puramente basados en coste, como descuentos o ofertas especiales, sin embargo, esta no es siempre la estrategia más efectiva. Trato personalizado, servicios adicionales o reconocimiento son acciones sin coste, que pueden ser mucho más efectivas que cualquier plan promocional o descuento. Un programa de fidelización es una estrategia de marketing con el propósito de premiar el comportamiento de compra de sus clientes, lo que produce en ellos un sentido de lealtad y fidelidad hacia la empresa.

¿Por qué implantar un programa de fidelización?

Un programa de fidelización requiere la asignación de recursos económicos y humanos. Esta asignación de recursos se tiene que valorar como una buena opción para mejorar los ingresos y maximizar el retorno de la inversión. Seguidamente se enumeran las variables que se ven afectadas por la implantación de un programa de fidelización:

1. Impulsa el crecimiento del negocio. Cada programa de fidelización puede producir diferentes resultados en función de los objetivos trazados. No cabe duda que cada vez que han sido implementados como modelo de expansión y crecimiento se ha verificado un crecimiento destacable.

2. Incrementa los ingresos. Según una publicación realizada por Forbes, mantener a un cliente existente cuesta 7 veces menos que adquirir uno nuevo. En este sentido, los recursos que destinados a crear y poner en marcha programas de fidelización no tienen punto de comparación con los gastos generados por la búsqueda y adquisición de nuevos clientes.

3. Mejora la reputación. “Un cliente satisfecho, es un cliente feliz”. Esta frase debe convertirse en un referente para un programa de fidelización. Si los clientes se sienten apreciados y valorados, lo más seguro es que permanezcan leales al negocio y que además lo recomienden a otros. Esto se convierte en un proceso de “boca a boca” que repercutirá positivamente en la reputación de la Pyme y por consiguiente en su crecimiento.

4. Aumentan las ventas mediante la inclusión de incentivos. Los clientes valoran los programas de fidelización principalmente por los incentivos adicionales que reciben al realizar una nueva compra. Este tipo de incentivos deben estar alineados en función del número de veces que han realizado una compra, el artículo comprado, la inversión realizada y sobre todo en base a la satisfacción de sus deseos y necesidades. Dependiendo de la intención de compra de los clientes (online u offline) se podrán establecer programas de incentivos que satisfagan sus necesidades.

5. Proporciona información acerca del comportamiento del nicho de mercado. Un programa de fidelización además de fomentar una relación más cercana con los clientes, permite obtener datos de suma importancia para entender su comportamiento en relación a qué evitan comprar y qué los induce a gastar su dinero.

6. Hacer feliz a los clientes. Ofrecer recompensas o incentivos a los clientes más fieles no produce ningún efecto sobre los productos y/o servicios pero si marca la diferencia en cuanto a la competencia y sobre todo mantiene a los clientes satisfechos y felices.

7. Tecnología. La tecnología es sin duda una gran aliada para establecer relaciones con clientes fieles. Tanto como herramienta para apoyar las acciones comerciales como comentábamos en el punto anterior como como canal de comunicación.En el sector pyme, todavía quedan muchas empresas que no están aprovechando las posibilidades de la tecnología. Chats en vivo, redes sociales o herramientas de mensajería instantánea pueden ser muy buenos aliados a la hora de ofrecer un servicio ágil y personal a los clientes.

Como en cualquier otra planificación estratégica el seguimiento y análisis para la continua mejora son fundamentales para garantizar resultados positivos.

Es posible que algunas de las medidas que se hayan tomado en la pyme no hayan reportado los beneficios esperados. Sin embargo, es esencial detectar el error, darse cuenta a tiempo y subsanarlo. Es importante conocer cuáles son las reacciones que han tenido los usuarios y comprobar si se ajustan a lo que se pretendía con el proyecto inicial. Un programa de fidelización establece una relación de beneficio tanto para los clientes como para el crecimiento de la Pyme.