Entrenadores digitales para directivos de empresas.

El hecho digital está modificando profundamente la sociedad y, por consiguiente, el tejido empresarial a un ritmo trepidante y de una manera integral. Un contexto que obliga a las empresas a repensar todo tipo de procesos.

“La transformación digital es la palabra de moda, pero este cambio no solo afecta a la infraestructura de la empresa. De hecho, el activo más importante son las propias personas”, explicó la presidenta de Inesdi Digital Business School, Joana Sánchez, durante la presentación del estudio Top 25 de las profesiones digitales 2016. Sánchez fue más allá, y afirmó que el grado de verdadera madurez digital de las compañías se mide en base a cómo sus profesionales incorporan esta transformación tecnológica a sí mismos. “Porque si cambia la empresa, pero no lo hacemos ni los empleados ni los directivos, difícilmente podremos avanzar. Por eso, por el momento, en este grado de madurez, los grupos españoles están suspensos”, alegó Sánchez.

Y aunque la digitalización se ha extendido por todos los sectores de la sociedad, en muchas ocasiones se ha echado de menos un análisis exhaustivo que llevase a comprender bien el fenómeno y sus consecuencias a corto y largo plazo.

Uno de los principales errores que se han cometido hasta le fecha es juntar todo el ámbito digital en un punto, y reducir todas las tareas de este macrosector a uno, dos o tres perfiles profesionales. Muchas compañías creen que la digitalización es algo homogéneo, y que un solo perfil puede ocuparse de todas las tareas que entran en esta disciplina. “El mundo digital es enorme, tremendamente amplio, y para cada labor, es necesario un tipo de profesional, porque es imposible conocer todo en este sector”, comentó la directora de contenidos de marketing de Coca-Cola, Sara Gallego. Y en este sentido, muchas veces el principal escollo de las empresas es definir el rol que necesitan y las competencias y responsabilidades de sus directives y empleados.

Guiar a las compañías en el momento de buscar a los profesionales que necesitan es uno de los objetivos de este estudio elaborado por Inesdi, en el que se han analizado 165 ofertas de trabajo de 104 empresas, con un total de 25 profesiones digitales diferentes, detallando la misión de cada una de estas figuras dentro de la organización.

Precisamente, el ya conocido Big Data es uno de los nueve grandes ámbitos digitales en los que se han clasificado las 165 ofertas analizadas en el citado estudio. A esto se le añaden el de la tecnología e innovación de los negocios, el de diseño y desarrollo digital, el de ecommerce, el de contenido digital, el social media, el de estrategia digital y el de marketing digital. “Y este año, además, entra por primera vez el ámbito de los recursos humanos, porque la transformación digital, sin un cambio de cultura y mentalidad en los profesionales no sirve de nada”, enfatizó Ana Sánchez-Blanco, directora académica de Inesdi.

Fuera del sector que aúna la gestión de personas con la digitalización, en esta edición del estudio han aparecido cuatro nuevas profesiones, que al igual que el responsable de reclutamiento digital y el analista de recursos humanos, se estrenan en esta muestra. Uno de ellos es el experto en desarrollos virales, dentro del ámbito de la estrategia digital, cuya misión es la de acercarse al mercado con un punto de vista innovador y así conectar con los usuarios. Otro perfil es el responsable de visualización de datos de negocio, dentro del ámbito del Big Data. Es el encargado de facilitar la visualización de datos a través de una mezcla entre el diseño y el análisis, “para estudiar y saber representar grandes cantidades de datos”, apuntó Sánchez-Blanco.

Las otras dos profesiones que se estrenan son el responsable de conversión y captación programática, que tiene que maximizar el rendimiento y mejorar las campañas de la empresa, y el experto en realidad virtual, “que tiene la misión de acercar la realidad y cotidianidad de cualquier empleado al mundo virtual”, afirmó.

Otro de los perfiles que amenaza con saltar a las grandes organizaciones es el del artista. El fundador de la firma de ropa Pompeii, Jaime Garrastazu, explicó cómo ahora “estamos inmersos en un nuevo ecosistema que es totalmente cambiante. Quien antes se adapte a la situación, ganará ahora, pero tendrá que volver a hacerlo en unos años para volver, ya que esto es imparable y todo volverá a cambiar”. En el caso de su empresa, la figura del artista es la que ha hecho posible sorprender con nuevas técnicas y tácticas de marketing, “ya que tiene una visión de la realidad totalmente diferente y aporta un valor extra”.

Nos encontramos en pleno proceso de despliegue de una tecnología disruptiva que está modificando los negocios, pero también la sociedad. La informática fue crucial para la mecanización de los procesos, y la posterior conexión de los ordenadores entre ellos desembocó en el nacimiento de una capacidad de procesamiento y distribución de la información difícil de asimilar, y, aún hoy, difícil de imaginar. Esta capacidad de conectarse no ha hecho más que multiplicarse de forma exponencial. Lo digital ha multiplicado exponencialmente la habilidad de conectarnos. Inicialmente, sólo tenían acceso a Internet las empresas y las instituciones, ahora lo tiene buena parte de la ciudadanía, y, muy pronto, será habitual y muy extendida la conexión a los objetos cotidianos como un coche, un contenedor de basura, una farola de la calle o una prótesis. Hoy, las familias hablan por Whatsapp, los alumnos tienen acceso a más información que la conocida por su profesor, la música se ha vuelto digital, no hace falta comprar un periódico para estar informado, los pacientes interrogan a los médicos, los mecánicos de coche visten bata blanca, y un montón de detalles de nuestra vida cotidiana que se han visto profundamente alterados.

Pasa exactamente lo mismo con los negocios. El hecho digital está obligando a repensar procesos de todo tipo: el marketing, el desarrollo de marca, la atención al cliente, la selección de personal, la comunicación interna, la relación con los proveedores, la investigación de mercados, los procesos de internacionalización, la gestión de crisis, los procesos de innovación, la formación de personal y un largo etcétera hasta abastar todos y cada uno de los procesos de cualquier organización, sea cuál sea el área funcional y sea cuál sea el sector.

ENLACE: Inesdi DBS

Ventajas de los Directorios para las Pymes.

Un directorio de empresas es una potente herramienta que consigue que reunir la demanda de personas físicas y de empresas con las ofertas de de productos y servicios. Se trata de una herramienta que se encuentra en el mundo on-line y su funcionamiento es parecido al de las clásicas páginas amarillas, pero aún más fácil de utilizar.

Desde el punto de vista de la empresa lo primero que se debe realizar para aparecer en un directorio de empresas es inscribirse y rellenar un formulario donde se podrán colocar el logotipo de la empresa, una descripción corta donde, de manera escueta, se tendrá que dar la información concreta que pueda interesar al usuario, una descripción extensa acerca de la empresa y de los productos y servicios que vende que los usuarios podrán consultar si se sienten atraídos y, lo más importante, los datos para que todos los usuarios puedas contactar con la empresa en esta sección puede aparecer el e-mail, el número de fax, el número de teléfono, la dirección, etc

Otra virtud de aparecer en un directorio de empresas es que ayuda en el posicionamiento de la web de la empresa en los buscadores. El aparecer en varios directorios de empresas se consigue que la web reciba links externos que los robots de los buscadores ven y valoran positivamente viendo que la página web es importante dentro la red y haciendo que suba de posiciones dentro del ranking de los buscadores como Google.

Desde el punto de vista del usuario, facilita mucho el encontrar algún proveedor del producto o servicio que se está buscando ya  que estos directorios de empresas están organizados de manera que facilite la búsqueda del usuario, se pueden encontrar empresas organizadas por actividad, por ubicación y por casi cualquier filtro que deseen el usuario. De esta manera se pueden encontrar diferentes empresas que ofrezcan lo que se está buscando permitiendo al usuario poder contactar con ellas y poder comparar precios, servicios y cualquier tipo de requisito que el cliente crea importante antes de adquirir el producto. De la misma manera se pueden encontrar productos o servicios poco comunes y difíciles de encontrar y que solo empresas muy especializadas producen.

Como conclusión podemos afirmar que los directorios de empresas son la modernización de la información de empresas que existía en papel y que recibíamos en la puerta de casa cada año, y esta modernización ha contribuido a que sean más fáciles las búsquedas, que podamos consultarla cuando se quiera y donde se quiera y que la información sea lo más actualizada posible.

ENLACES: DIRECTORIOS

Nuevo Reglamento General de Protección de Datos de la UE para Pymes.

A finales del año pasado, el Parlamento Europeo y el Consejo alcanzaron un acuerdo sobre el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) propuesto por la Comisión Europea. La nueva normativa entrará en vigor a principios de 2018 y representará el mayor cambio en la legislación para la protección de datos desde la aparición de Internet. Afectará a cualquier empresa u organismo en cualquier parte del mundo que opere con datos de origen europeo.

Las reformas, cuyo objetivo es reflejar las necesidades cambiantes de la economía digital y defender los derechos a la privacidad de los datos de las personas, podrían ser difíciles de aplicar en el caso de la información en papel. Para ayudar a las Pymes a que sus archivos en papel no infrinjan la normativa, hemos preparado la siguiente guía que recoge los aspectos clave del Reglamento General de Protección de Datos:

  1. Asegúrese de que puede encontrar la información que necesita. Antes de identificar o borrar la información, tendrá que poder encontrarla. La reforma blindará el “derecho al olvido” del consumidor en la legislación europea y las empresas tendrán que responder a las peticiones de borrado de información personal. Desgraciadamente, es fácil borrar datos digitales de una base de datos, pero no lo es tanto eliminarlos cuando están en formato físico.

Se aconseja a las Pymes que identifiquen qué departamentos y equipos de trabajo son los que tienen más probabilidades de crear y almacenar archivos que contengan información personal identificable y de priorizar su escaneado y traslado a almacenes seguros externos. Las Pymes también deberían implementar y hacer cumplir un sistema claro de archivo e identificación para todos los datos en papel, con etiquetas y metadatos marcados en las cajas y con responsabilidades y derechos de acceso definidos.

  1. El papel tiene una doble o triple vida. Procesos claramente definidos para gestionar la información desde su creación hasta su destrucción pueden no ser suficientes. El papel se puede escurrir a través de fisuras en las políticas más estrictas de clasificación y almacenamiento de la información, al poder ser copiado o impreso fácilmente, susceptible además de ser abandonado en cualquier sitio, sin ningún cuidado, o incluso de ser trasladado fuera del entorno de un edificio seguro. El informe de PwC de 2015 sobre la Aplicación de la Privacidad y la Seguridad revela que los incidentes de seguridad de los datos en Europa son mayormente debidos a errores humanos a la hora de gestionar documentos en papel. Cada empleado debería entender qué es información confidencial y cómo hay que gestionarla.
  1. El nuevo reglamento quiere que se reflexione acerca de la privacidad, influyendo en cómo se produce, gestiona y elimina la información. Si hablamos de información en papel, los procesos de gestión serán fundamentales. Se recomienda a las Pymes que dificulten o hagan imposible que personas no autorizadas accedan o copien documentos que contengan información personal identificable. El almacenamiento, retención y destrucción de la información son procesos que deberían ser revisados bajo la premisa de privacidad y ser adaptados en el caso de ser necesario.
  1. Algunas reglas simplemente no son válidas. Aspectos de la nueva regulación, tales como la portabilidad de los datos serán difíciles de aplicar a la información que únicamente está archivada en papel. En algunos casos esto será una ventaja. Por ejemplo, serán innecesarias medidas robustas de ciberseguridad, porque el papel no puede sufrir ciberataques.

Existe una gran cantidad de recomendaciones disponibles para las organizaciones empresariales sobre cómo prepararse bien para la nueva legislación, pero casi todo está centrado en los datos electrónicos y la seguridad tecnológica, ignorando el papel y dejándolo a su propio riesgo.

ENLACES: REGLAMENTO  LOPD AUTONOMOS

Industria destina 40 millones de euros en ayudas a pymes y autónomos.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo, a través de Red.es, presenta el “Programa de fomento de la demanda de soluciones de computación en la nube para pequeñas y medianas empresas”, cuyo objetivo es impulsar la adopción de soluciones empresariales con tecnología Cloud Computing para pymes y autónomos.

El programa fomenta la digitalización y mejora la competitividad de la pyme española, garantizando el ahorro de costes, la accesibilidad y la eficiencia energética de los sistemas de información para posicionarse estratégicamente en el mercado. Este programa de ayudas está dotado con un presupuesto total de 40 millones de euros.

¿En qué consisten las ayudas?

La finalidad del Programa es ofrecer a las pymes ayudas para la adopción de soluciones cloud, que podrán elegir de un catálogo estructurado en categorías, que se pondrá a su disposición.

Las ayudas cubrirán un importe de entre 625€ y 15.000€ por beneficiario, correspondiente a un porcentaje, de entre el 50% y el 80%, del presupuesto subvencionable solicitado. La cuantía total máxima de las ayudas que se concedan será de 40.000.000 €.

¿Quiénes pueden beneficiarse de las ayudas?

Pymes y autónomos, con menos de 250 empleados y un volumen de negocio menor de 50M€, domicilio fiscal en España y que hayan iniciado su actividad antes de la publicación de las bases, con domicilio fiscal en España. Las ayudas consisten en la puesta a disposición de servicios de soluciones empresariales, por un periodo de 9 meses.

¿En qué consiste el catálogo y cuándo estará disponible?

El Catálogo estará estructurado en las siguientes 10 categorías:

  • Categoría 1. Puesto de usuario
  • Categoría 2. Gestión económica
  • Categoría 3. Gestión negocio
  • Categoría 4. Relación con clientes
  • Categoría 5. Gestión del punto de venta
  • Categoría 6. Presencia en internet
  • Categoría 7. Comercio electrónico
  • Categoría 8. Infraestructura como servicio
  • Categoría 9. Plataforma de desarrollo como servicio
  • Categoría 10. Centralita virtual

Las empresas proveedoras con sus soluciones cloud que conformarán el catálogo, se van a seleccionar mediante un proceso de homologación público, a través una invitación general. Una vez resuelta la invitación en los próximos meses, se publicarán en la web de Red.es las empresas proveedoras con sus soluciones cloud, para cada categoría del catálogo.

¿Cómo puedo solicitar la ayuda?

En la sede electrónica de red.es, a través del formulario específico, desde el 18 de mayo hasta el 8 de junio.

  • Fase de presentación del formulario de solicitud: se abrirá el día 18 de mayo de 2016 y permanecerá abierto hasta el día 8 de junio de 2016.
  • Fase de presentación de documentación adjunta a la solicitud: se abrirá el día 9 de junio de 2016 y permanecerá abierto hasta el día 30 de junio de 2016.

ENLACES: DETALLE DE LA LICITACION

9 de cada 10 PYMES españolas sufren ataques diarios.

La seguridad de cientos de empresas es quebrantada a diario por ciberataques, una realidad de la que no escapan ni las empresas más pequeñas del tejido empresarial español. De hecho, una encuesta realizada por Panda Security y Nielsen revela que el 91% de las PYMES españolas aseguran sufrir ataques informáticos a diario.

Según el informe, el 33% de las Pymes se ha enfrentado a ataques directos procedentes de troyanos y el 25% a spyware, mientras que las micropymes declaran haber sido infectadas además por virus y spam, con un 36% y un 21% de respuestas, sin especificar el tipo de malware que ha atacado sus equipos informáticos.

Sobre el origen de las infecciones, el 39% de las empresas creen que los ataques informáticos proceden principalmente de acceso a webs poco seguras, un 23% de las descargas de programas de la red y un 19% de malware recibido por correo electrónico. Sólo el 11% de las empresas sostiene que los ataques proceden de la desprotección de los equipos, ya que casi el 90% de las empresas consultadas disponen de software de seguridad con licencia, mientras que el 18% de las empresas más pequeñas utilizan software gratuito. Respecto al gasto en seguridad, algo más del 40% el presupuesto destinado en las empresas del estudio fue del 1% sobre el total de la empresa, situado en hasta 1.000 euros.

“Las PYMES tienen que entender que no importa el tamaño de la compañía. Cualquiera puede ser víctima de un ataque”, explica Rosa Díaz, directora general de Panda Security en España, señalando que, “en la actualidad, no basta con servicios de protección de detección y eliminación de malware. La clave está en monitorizar y clasificar las aplicaciones que se ejecutan en los sistemas en tiempo real para a través del comportamiento de los usuarios detectar cuándo algo no está yendo bien”.

El coste medio de un ciberataque perpetrado a una pequeña y mediana empresa asciende ya a 38.000 dólares, suma que incluye la contratación de especialistas para mitigar el ataque, la pérdida de oportunidades de negocio y la interrupción de la actividad.

Como regla general, la penetración de mercado y la estabilidad financiera son las principales prioridades para los propietarios de pequeñas empresas, que prestan poca o ninguna atención a la seguridad de la información. Como resultado, su descuidada infraestructura de TI se convierte en un objetivo prioritario para los cibercriminales. Así lo indica un estudio de Kaspersky Lab y B2B Internacional, que señala que la pérdida económica sufrida por las PYMES como resultado de los ataques cibernéticos sigue creciendo. Concretamente, en 2015, el daño causado por un ciberataque se sitúa en 38.000 dólares de media.
El estudio encontró que, en el último año, en torno a un tercio de las PYMES afectadas por ciberataques sufrió interrupción de su actividad y la pérdida de oportunidades de negocio, y el 88% tuvieron que recurrir a expertos para obtener ayuda. Esto último supuso unos gastos de aproximadamente 11.000 dólares. Las pérdidas de ingresos ascendieron a 16.000 dólares, mientras que la pérdida de reputación se estimó en más de 8.000 dólares, según los encuestados.

Cada Pyme se enfrenta el riesgo de incurrir en estos daños económicos. El estudio muestra que el 90% de estas empresas fueron sometidas a amenazas externas al menos una vez durante el año, y el 73% se enfrentaron a amenazas internas, como vulnerabilidades del software o amenazas provocadas por los empleados, que perdieron dispositivos móviles o causaron fugas de datos.

Una de las razones clave del elevado coste de los ciberincidentes es el hecho de que, de no evitarse, los ciberdelincuentes acceden a información corporativa sensible. Más de un tercio (39%) de las empresas confirmaron que perdieron datos confidenciales como resultado de un ciberataque.

ENLACES: Seguridad en la Pyme   Defensa Digital