Cómo crear un portafolio profesional de éxito.

A día de hoy existen muchas plataformas web que ofrecen trabajo a profesionales autónomos y uno de los requisitos básicos para poder enviar nuestra propuesta es aportar un portafolio completo y de calidad.

El portafolio profesional es un documento físico o digital de presentación que no solo incluye datos personales, experiencia laboral y formación, sino que también ofrece muestras reales de nuestro trabajo con el fin de demostrar las habilidades y aptitudes que afirmamos poseer.

FUENTE: INFOAUTONOMOS

Ventajas de los Directorios para las Pymes.

Un directorio de empresas es una potente herramienta que consigue que reunir la demanda de personas físicas y de empresas con las ofertas de de productos y servicios. Se trata de una herramienta que se encuentra en el mundo on-line y su funcionamiento es parecido al de las clásicas páginas amarillas, pero aún más fácil de utilizar.

Desde el punto de vista de la empresa lo primero que se debe realizar para aparecer en un directorio de empresas es inscribirse y rellenar un formulario donde se podrán colocar el logotipo de la empresa, una descripción corta donde, de manera escueta, se tendrá que dar la información concreta que pueda interesar al usuario, una descripción extensa acerca de la empresa y de los productos y servicios que vende que los usuarios podrán consultar si se sienten atraídos y, lo más importante, los datos para que todos los usuarios puedas contactar con la empresa en esta sección puede aparecer el e-mail, el número de fax, el número de teléfono, la dirección, etc

Otra virtud de aparecer en un directorio de empresas es que ayuda en el posicionamiento de la web de la empresa en los buscadores. El aparecer en varios directorios de empresas se consigue que la web reciba links externos que los robots de los buscadores ven y valoran positivamente viendo que la página web es importante dentro la red y haciendo que suba de posiciones dentro del ranking de los buscadores como Google.

Desde el punto de vista del usuario, facilita mucho el encontrar algún proveedor del producto o servicio que se está buscando ya  que estos directorios de empresas están organizados de manera que facilite la búsqueda del usuario, se pueden encontrar empresas organizadas por actividad, por ubicación y por casi cualquier filtro que deseen el usuario. De esta manera se pueden encontrar diferentes empresas que ofrezcan lo que se está buscando permitiendo al usuario poder contactar con ellas y poder comparar precios, servicios y cualquier tipo de requisito que el cliente crea importante antes de adquirir el producto. De la misma manera se pueden encontrar productos o servicios poco comunes y difíciles de encontrar y que solo empresas muy especializadas producen.

Como conclusión podemos afirmar que los directorios de empresas son la modernización de la información de empresas que existía en papel y que recibíamos en la puerta de casa cada año, y esta modernización ha contribuido a que sean más fáciles las búsquedas, que podamos consultarla cuando se quiera y donde se quiera y que la información sea lo más actualizada posible.

ENLACES: DIRECTORIOS

El método Just in Time en la Pyme de servicios.

El Just in Time nace en Japón, donde fue aplicado por la empresa Toyota a principios de los años 50 y el propósito principal era eliminar todos los elementos innecesarios en el área de producción que incluye desde el departamento de compras de materias primas, hasta el de servicio al cliente, pasando por recursos humanos, finanzas, etc. En una nación pequeña como Japón, el bien más preciado es el espacio físico. Por ello, uno de los pilares de la nueva filosofía fue precisamente el ahorro de espacio, la eliminación de desperdicios y, en conclusión, la eliminación de la carga que supone el inventario.

Las siglas J.I.T. se corresponden a la expresión anglosajona “Just In Time”, cuya traducción es “Justo A Tiempo”. Y precisamente la denominación de este método productivo indica su filosofía de trabajo: “las materias primas y los productos llegan justo a tiempo, bien para la fabricación o para el servicio al cliente”.

Si se considera que el sistema “Just In Time” es un método para reducir los niveles de existencias, parece claro que su aplicación en el sector servicios resulta bastante limitada. Sin embargo, el sistema va mucho más allá de la reducción de stocks, y persigue eliminar el desperdicio, dar mayor uniformidad a las operaciones, promover la adaptabilidad, estrechar las relaciones con los proveedores y ajustar rápidamente el sistema productivo a las variaciones de la demanda.

Sobre la base de esta idea, la producción “Just In Time” es capaz de elaborar rápidamente una mayor variedad de productos a un coste reducido. Algunos de los elementos del sistema “Just In Time” pueden ser observados en determinadas empresas dedicadas a la prestación de servicios como por ejemplo:

– Empresas constructoras que adquieren los materiales en la medida en que los precisan.
– Trabajadores polivalentes en los grandes almacenes que pueden desarrollar diferentes tareas.
– Equipos de trabajo en los restaurantes de comida rápida, que permiten añadir personal en las          horas punta y reducirlo en los momentos de menor demanda.
– Supermercados que rellenan sus estanterías a medida que los clientes retiran artículos.

No debemos olvidar que uno de los principios que consagra el sistema “Just In Time” es la proximidad al cliente, rasgo en el que la prestación de servicios se ha distinguido tradicionalmente.

Es necesario partir de la base de que el “Just In Time” no es solamente un método productivo, sino una filosofía, y que por lo tanto no se debe implantar, sino que se debe enseñar y del que se deben mostrar sus virtudes y sus inconvenientes, de tal modo que el trabajador aprenda esta filosofía por iniciativa propia, y por imposición.

El crear vínculos con los clientes principales constituye el último eslabón de la cadena del “Just In Time” que pasa a través de los proveedores, la empresa y tiene su punto final en el cliente. Es importante incluir a los clientes en una aplicación del “Just In Time” ya que su participación puede mitigar los problemas de planificación. En la aplicación del “Just In Time”, el proceso total de implantación está fuertemente soportado por la participación activa de todo el personal de la empresa en actividades de mejora, las cuales contribuyen a elevar la motivación de estos empleados.

ENLACES: EOI   JIT EN LOS SERVICIOS

Guía práctica de innovación en las pymes

El Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI) de Ciudad Real ha editado el “Manual de Innovación” con el objetivo de servir de herramienta a las Pymes para iniciar una autoevaluación sobre su capacidad de innovar, como un primer paso para propiciar los procesos de reflexión interna, de manera que puedan aumentar su capacidad de innovación y, por tanto, su competitividad.

El manual recopila la información y los conocimientos que los emprendedores y empresarios necesitan manejar para planificar y realizar una gestión eficaz de los procesos de innovación en sus empresas, estableciendo para ello la metodología a seguir para realizar la búsqueda de oportunidades de innovación.

El manual se acompaña de una herramienta que permite a las empresas conocer y calcular las deducciones por actividades de investigación y desarrollo (I+D) e innovación tecnológica (IT), previstas en el Impuesto de Sociedades.

A través de esta sencilla herramienta, aquellas empresas que realicen un proyecto de I+D+i pueden anticipar la cuantía que podrán deducir por estos conceptos de manera diferenciada, valorar el coste de oportunidad en términos económicos y realizar un seguimiento presupuestario del proyecto.

El objetivo debe ser guiar la gestión diaria hacia objetivos medibles de mejora de procesos, ampliación de la cartera de productos/servicios, etc.

A modo de resumen se pueden apuntar las siguientes conclusiones, válidas para la gran mayoría de las Pymes:

1.- Necesidad de una reflexión del equipo directivo en términos DAFO.

2.- Definición de los objetivos a alcanzar en un horizonte relativamente largo.

3.- Diseño del camino a seguir: cambios radicales o mejoras incrementales.

4.- Elegir una técnica de gestión de la innovación.

5.- Analizar las necesidades generadas en términos de formación del personal, responsables de proyectos, motivación e incentivos, etc.

También las necesidades financieras, internas y externas, subvenciones, préstamos a fondo perdido, incentivos fiscales a la innovación, ayudas y bonificaciones de las Administraciones Públicas, etc.

6.- Liderazgo de la dirección. Sin la implicación de la dirección el fracaso del proyecto está asegurado. La implicación de la dirección garantiza que los esfuerzos e inversiones necesarias se van a realizar, que la prioridad de los proyectos es la oportuna, etc.

7.- Definición de Hitos. Permite valorar los avances conseguidos, la evolución correcta de los proyectos, que los prototipos se ajustan a lo previsto, que los plazos y presupuesto se ajustan a las previsiones, etc.

8.- Incorporación del producto o servicio a la cartera de ventas, estableciendo un proceso que mida la satisfacción de los clientes con el nuevo producto o servicio.

Esto, además, permite conocer los aspectos más valorados y criticados por los clientes y permite tenerlos en cuenta para posteriores modificaciones.

9.- Asegurar que el proceso continúa, ya que siempre deben existir proyectos en marcha en diversas fases de ejecución.

Situación de los servicios en la nube en las pymes

La computación en la nube, concepto conocido también bajo los términos servicios en la nube o informática en la nube, del inglés cloud computing, permite ofrecer servicios de computación a través de Internet. En este tipo de computación todo lo que puede ofrecer un sistema informático se ofrece como servicio, de modo que los usuarios puedan acceder a los servicios disponibles “en la nube de Internet” sin conocimientos importantes en la gestión de los recursos que utilizan.

“Cloud computing” es un nuevo modelo de prestación de servicios que permite al usuario acceder a un catálogo de servicios estandarizados y responder a las necesidades de su empresa de forma flexible y adaptándolos en caso de demandas de servicios no previsibles o de picos de trabajo, pagando únicamente por el consumo efectuado, o incluso gratuitamente en caso de proveedores que se financian mediante publicidad.

Según el informe sobre el grado de adopción de la nube en las organizaciones empresariales españolas realizado por la Consultora IDC y con la colaboración y el patrocinio de Arsys y VMware, la informática en la Nube está evolucionando de manera muy positiva. El conocimiento de este tipo de servicios en España se sitúa en un nivel elevado: El 88% de los responsables TIC de las empresas y organizaciones han escuchado hablar de cloud  o nube y su oferta y el 41% de estas organizaciones españolas están utilizando algún tipo de servicio o aplicación en la nube.

 La implantación de la nube está dejando de ser proyectos piloto para implantarse a gran escala. Según destaca la Consultora IDC: “La auténtica oportunidad de cloud, el despliegue de todo su potencial, está por llegar”. El analista Alberto Bellé lo explica así: “Las primeras etapas de adopción cloud vienen marcadas por tres aspectos muy claros: la orientación a coste, la búsqueda de mejoras a corto plazo y el alcance limitado a un área en particular, que no se extiende a la organización al completo. Sin embargo, ésta es una pequeña parte del mapa de oportunidad de cloud, ya que el mayor potencial se alcanzará cuando éste abarque la totalidad de procesos a lo largo de la organización, y este paso requiere algo más que un cambio tecnológico: aquí entran las personas y los procesos. Las organizaciones españolas se encuentran a las puertas de esta transformación”.

Para entrar en la nueva fase de la que se habla en el informe es preciso realizar “el gran salto en la adopción”. Pero para llegar a la nube “optimizada”, como la llama IDC, las organizaciones deben recorrer un camino previo con un análisis funcional de la organización que defina las operaciones y protocolos necesarios de implantación y migración.

 La consultora IDC recomienda que las empresas transformen sus procesos: “Si todos los departamentos o sedes realizan sus procesos de forma distinta, cloud no tiene sentido”, indica el estudio. Esta fase, que IDC denomina cloud “replicable” implica pérdida de flexibilidad pero incrementa la eficiencia en toda la empresa.

 Posteriormente es preciso abordar la fase “gestionada”, donde la nube estará completamente integrada en las diferentes unidades de negocio que gestionarán las tecnologías de forma muy sencilla, como un departamento TIC virtual.

De la reducción del coste a la generación de ingresos. La dinámica que tendrá la nube en las tres etapas que señala IDC será diferente a la que existía previamente: “Ya no importará tanto cuánto se reduce el coste, sino qué oportunidades de ingresos se van a generar. El ahorro ya no se producirá solo al reducir la inversión o gasto en hardware y software, sino a través de procesos más eficientes.  Este salto no lo puede dar el departamento TIC en solitario”.

 Para que esta transformación sea posible será necesaria la participación de tres actores principales: El departamento TIC, las unidades de negocio y los proveedores de tecnología. El primero no solo tendrá que conocer la tecnología sino también el negocio. Las segundas son responsables de transmitir las necesidades de negocio al departamento TIC. Finalmente, el proveedor de tecnología tiene que evolucionar y explorar el impacto de la Nube en el cliente, ayudándole a pensar de forma diferente y estratégica.

ENLACES:  Servicios para Pyme